La situación delicada que aqueja al sector científico es común en todo el país y la palabra reducción atraviesa ese ámbito. Reducción en los presupuestos destinados al sector de investigación y en el número de ingresos de investigadores a las carreras a los CCT en el país . Estos factores agravan la posibilidad de llevar adelante los proyectos programados por los científicos e investigadores.

El panorama para el área científica e investigativa no encuentra un único adjetivo para definirse. Así lo asegura el mismo Ulises Sedran, director del Conicet Santa Fe, al momento de ser consultado sobre la situación global de la entidad que encabeza.

El CCT Santa Fe nuclea 16 institutos de investigación de diversas áreas. En la actualidad, la planta de investigadores del Conicet suma 1250 personas,entre las que se cuentan los integrantes de los institutos e investigadores. Del total, entre el 20% a 25% son becarios.

Una de las preocupaciones de la comunidad científica es la palpable reducción que registró el presupuesto a nivel nacional en Ciencia y Técnica. Mientas que en 2015 este fue del 1,52% de participación, para este año descendió a 1,22%.

"La situación es compartida a nivel país. Tanto el ministro de Ciencia, Lino Barañao, como el mismo presidente Mauricio Macri, sostienen que no se disminuye el presupuesto, pero eso no es real. Reales son los números que mencioné anteriormente y no hay respuesta", afirmó el titular del Conicet Santa Fe.

Ante la falta de respuesta y reducciones en todos los ámbitos que involucran al sector, Sedran aseguró que la única solución posible para mejorar las situaciones que en la actualidad agobian al sector consiste en llevar adelante un cambio en la política. "No vamos a discutir que un país como el nuestro, que tiene un desarrollo mediano, necesita tener un desarrollo tecnológico importante, un sustento propio. Eso es algo que no se puede discutir, por lo que necesita de parte de las autoridades una respuesta adecuada a eso", recalcó.

Ante esto Sedran destacó que, de no haber un redireccionamiento en la toma de decisiones, el único camino que se avisora es el del declive, lo que llevaría a un vacío en materia de producción científica y recursos humanos muy difíciles de recuperar sin la continuidad que el ámbito requiere. "Cuesta mucho recuperar la formación del recurso humano. Hay un montón de esfuerzo atrás, hay un proyecto que si pierde los recursos humanos, después no se recupera más", explicó Sedran. En esa línea, aclaró que en la actualidad los estándares de medición internacional colocan a los recursos humanos formados en el país en una posición favorable; mientras que a nivel local el desarrollo científico tecnológico en Santa Fe es sustento de un desarrollo que puede pensarse a futuro a nivel nacional.

"Es muy importante. Hay mucha historia aquí y se ha desarrollado una estructura muy importante. Santa Fe es un verdadero polo científico tecnológico y está en riesgo", sentenció sin dudar el entrevistado.

Los atrasos en el presupuesto complican el desarrollo de los proyectos

En relación a la situación global del CCT Conicet Santa Fe, Sedran no dudó en calificarla como preocupante, sin embargo, aseguró que era previsible. "Está sintiéndose en lo presupuestario muy fuertemente", afirmó.

El primer indicio de este cambio fue la reducción muy fuerte en el número de investigadores que debían ingresar por año. En ese sentido Sedran explicó que el ingreso de los científicos al Conicet seguía los lineamientos del Plan Argentina Innovadora 2020, que el propio Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva había elaborado.

Por ejemplo en 2017 deberían haber ingresado 1200 investigadores, pero solo lo hicieron 600.

"Para el 2018 está previsto que ingresen 450, o sea que frente a la cifra que debía haberse cumplido estamos hablando de una reducción tremenda de 1200 a 450", evaluó Sedran.

En torno a las consecuencias que traen este tipo de medidas, el director del CCT Santa Fe fue muy claro al asegurar que estas solo derivan en la frustración y en la pérdida de recursos humanos y económicos.

"Los investigadores que ingresan son la gente joven que se formó durante al menos cinco años en un programa de doctorado y que luego ve frustada al menos su vocación", explica el director del CCT Conicet Santa Fe.

"Esa fue la primera evidencia de que íbamos a sufrir cambios en los presupuestos con los que contábamos", agregó.

El segundo indicio que deja entrever la situación que atraviesa el sector, tiene un doble efecto ya que se han visto perjudicados los proyectos de investigación por un lado y el presupuesto de funcionamiento de los institutos que integran el CCT, por otro. "Tanto uno como otro, estamos muy mal. Es la realidad", sentenció Sedran.

En relación a los proyectos, explicó que los atrasos en la aprobación y entrega de fondos de los mismos es un aspecto histórico.

Actualmente los proyectos de los investigadores locales tienen tres posibilidades de financiamiento, a las cuales pueden presentar sus trabajos para que estos sean evaluados y aprobados y así contar con los fondos necesarios para su desarrollo. Estos son el Conicet, la Universidad y por último la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica, dependiente del Ministerio de Ciencia y Tecnología de la Nación.

Esta última ventana es donde los fondos asignados a los proyectos que son seleccionados son mayores y permiten en alguna medida equiparse.

Para los casos que dependen de la Agencia, aquellos trabajos que debían empezar en 2013 en la actualidad están en ejecución en la primera mitad de su tercer año. "Ese proyecto debería haber terminado hace dos años, mientras que hoy recién se está ejecutando la primera mitad de su año final", aseguró Sedran.

Mientras que aquellos aprobados en 2015 recién tienen en ejecución la segunda mitad del primer año, y tendrían que haber terminado este año. "Hay un retraso que es histórico pero parece estar agravándose -manifestó el titular del CCT Conicet Santa Fe-. Esto complica enormemente porque por más que se programe una actividad, sino contás con la asignación no se puede ejecutar". El desarrollo de los proyectos toma en cuenta no solo la actividad de las personas, sino también la búsqueda de los materiales que harán falta, los equipos y demás. "Mantener la programación para un proyecto es complicadísimo hoy por hoy. Y se está agravando", recalcó el consultado.

Otra preocupación es el funcionamiento de los 16 institutos que conforman el CCT, los cuales se financian en su mayoría con fondos provistos por Conicet.

Para contar con los fondos necesarios, todos los años se presenta el presupuesto del año siguiente."En la actualidad el presupuesto para este año aún no está aprobado, estamos en junio y aún ni siquiera está aprobado", manifestó el director del CCT. Con ese dinero se mantienen los edificios, se llevan a cabo las reparaciones y abono de los servicios y demás.

Ante este panorama, el Conicet optó por entregar el equivalente al 40% del presupuesto del año pasado, hay que recalcar que esta suma fue pagada en dos cuotas del 20%.

"A mitad de año hemos recibido 40% del 2017, obviamente estamos muy preocupados, algunos institutos están en rojo y viven con préstamos del CCT que luego deben cubrir. En fin, estamos realmente complicados y preocupados porque no vemos que surjan respuestas a esto", afirmó Sedran.