El Concejo Municipal de Santa Fe prohibiría por ordenanza la utilización del herbicida glifosato en todas sus variantes en el territorio de la capital provincial. La propuesta es impulsada como una petición particular por un grupo de vecinos y ONG ambientalistas y cuenta con el dictamen favorable de la comisión de Gobierno y Seguridad Ciudadana.

El primer borrador puesto a consideración de los ediles, fue elaborado por el equipo de abogados de la ONG Capibara, en colaboración con integrantes del Foro Santafesino por la Salud y el Ambiente y la Multisectorial Paren de Fumigarnos. El mismo fue presentado el 13 de marzo de este año, en el marco de una concurrida movilización social de vecinos y organizaciones autoconvocadas, genuinamente preocupados por la salud y el ambiente de los santafesinos.

Desde Capibara, saludaron la respuesta de los concejales que firmaron el proyecto, como así también del resto de los bloques políticos que han manifestado su intención de acompañar la iniciativa: "Nuestro municipio se suma a aquellas ciudades como Rosario, San José del Rincón y decenas de jurisdicciones del país, que ya han enviado un mensaje claro y contundente contra este herbicida que tanto daño causa en la salud y el ambiente, sistemáticamente envenenando y contaminando personas, animales, suelos, ríos y alimentos".

"Como se sabe hace casi tres años, la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC-OMS) ha incluido al glifosato en el grupo 2A de principios activos que "se clasifican como probables carcinógenos para los seres humanos". Más cerca aún, una reciente recopilación de más de 830 investigaciones científicas, toxicológicas y epidemiológicas -de las cuales 100 pertenecen a universidades públicas- ordenó todas las pruebas que advierten sobre la relación entre este herbicida con el cáncer, malformaciones, problemas respiratorios crónicos, intoxicaciones y abortos espontáneos, entre otras afecciones", sostuvieron desde Capibara.

El proyecto además prohíbe la utilización de glifosato por parte de la Municipalidad de Santa Fe, en el marco de las intervenciones destinadas a controlar plagas y malezas en el ejido urbano y establece multas ante infracciones cuyos montos mínimos y máximos ascenderán respectivamente al valor equivalente de quinientos (500) a treinta mil (30.000) unidades fijas, al momento de hacer efectivo el importe, como así también la aplicación de penas accesorias de inhabilitación temporaria o definitiva de los establecimientos, empresas y profesionales responsables.

Por otra parte, se pone en cabeza de la Secretaría de Ambiente y Espacios Públicos la aplicación de la ordenanza y el desarrollo de acciones de difusión, prevención, control y sanción de la misma, como así también la promoción de medidas alternativas para el control de malezas y plagas, en armonía con "...el ambiente, la salud humana y los derechos de la naturaleza".

"Esta referencia expresa a la noción de "derechos de la naturaleza" es la segunda innovación que introduce la ciudad de Santa Fe, colocando a nuestra jurisdicción en la misma dirección que las tendencias constitucionales de América latina que dialogan con las cosmovisiones andinas, proponiendo una relación más respetuosa y armónica con la naturaleza, considerada como una entidad que posee un valor inherente y un derecho a existir. En esta ordenanza coexiste además, una perspectiva ligada a la protección de los derechos humanos fundamentales, como la salud, junto a la protección del ambiente y la naturaleza como fines en sí mismos, situación que también ha sido puesta de manifiesto a principios de año por la Corte Interamericana de Derechos Humanos, con la Opinión Consultiva N° 23, que sostuvo que la calidad de nuestros ecosistemas es una condición esencial para la realización de los derechos humanos", argumentaron desde la ONG local.