El gobierno provincial respaldó una actualización del marco regulatorio nacional, pero reclamó modificaciones para impulsar inversiones, ampliar la producción y evitar la concentración del mercado
08:33 hs - Martes 26 de Mayo de 2026
En medio del debate que se desarrolla en el Senado nacional sobre el proyecto de nueva Ley de Biocombustibles, el gobierno de Santa Fe expresó su respaldo a una actualización del esquema regulatorio, aunque reclamó cambios para potenciar la producción y garantizar mayor competitividad en el sector.
Desde el Ministerio de Desarrollo Productivo provincial remarcaron que el escenario internacional, marcado por conflictos geopolíticos y la volatilidad del precio del petróleo, volvió más atractivos a los combustibles renovables frente a los fósiles.
“El contexto global genera una oportunidad inédita. Las energías renovables hoy son competitivas y Argentina puede posicionarse como líder en vectores energéticos sustentables. Santa Fe tiene toda la cadena productiva instalada; no podemos resignarnos a tener plantas cerradas”, afirmó el ministro Gustavo Puccini.
Para la administración santafesina, el biodiésel es una herramienta estratégica no solo desde el punto de vista energético, sino también económico, ya que permite reducir importaciones de gasoil, ahorrar divisas, sostener empleo industrial y fortalecer las economías regionales.
En ese sentido, desde la Provincia citaron el caso de Brasil, que este año avanzará hacia un corte obligatorio del 15 % (B15) y proyecta llegar al 20 % en 2030.
Santa Fe pidió elevar el corte obligatorio de biodiésel
Uno de los principales cuestionamientos del gobierno provincial apunta a la diferencia de tratamiento entre el bioetanol y el biodiésel dentro del proyecto impulsado a nivel nacional.
Mientras la iniciativa contempla una mezcla del 15 % para bioetanol en naftas (E15), mantiene un límite del 10 % para biodiésel en gasoil (B10).
“Existe una asimetría regulatoria sin sustento técnico. Mantener el corte en 10 % es un retroceso porque no absorbe la capacidad instalada ni incentiva nuevas inversiones. Para atraer capitales y modernizar la industria es indispensable fijar un piso obligatorio del 15 %; la normativa técnica ya permite mezclas de hasta el 20 %”, sostuvo Puccini.
Las cinco modificaciones que propuso Santa Fe
La provincia presentó una serie de cambios al proyecto nacional con el objetivo de ampliar inversiones y garantizar mayor previsibilidad para el sector:
1. Elevar el corte al 15 % y avanzar hacia B20
Santa Fe propuso subir de manera inmediata el corte mínimo obligatorio al 15 % (B15) y habilitar una transición gradual hacia el 20 % (B20) cuando el biodiésel local resulte más competitivo que el gasoil importado.
2. Reservar mercado para productores independientes
La iniciativa plantea destinar un 40 % del mercado a empresas no integradas mediante licitaciones transparentes y límites de participación económica para evitar concentración. El 60 % restante quedaría para industrias integradas y refinadoras.
3. Limitar la discrecionalidad estatal
El gobierno provincial pidió que la Secretaría de Energía solo pueda reducir temporalmente los porcentajes obligatorios ante situaciones excepcionales de abastecimiento y por un máximo de 90 días.
Según argumentaron, esto brindaría previsibilidad y seguridad para las inversiones.
4. Incentivar combustibles de nueva generación
Santa Fe solicitó incorporar beneficios del RIGI para proyectos vinculados con Diésel Renovable (HVO), Combustible Sustentable para Aviación (SAF) e Hidrógeno Verde (H2V).
5. Garantizar competencia en materias primas
La propuesta también busca evitar posiciones dominantes sobre insumos estratégicos como el aceite de soja y el metanol, asegurando reglas transparentes de abastecimiento y precios para los productores independientes.
“No pedimos privilegios, sino reglas para crecer”
Puccini insistió en que el planteo santafesino no apunta a generar privilegios sectoriales, sino a crear condiciones para expandir la actividad.
“No venimos a pedir cupos ni mercados administrados. Santa Fe tiene capacidad para producir más biodiésel y generar empleo. Por eso proponemos un corte del 15 % y una división del mercado que permita convivir a todos los actores. Creemos que hay una alternativa superadora donde no haya perdedores”, concluyó el ministro.