Martes 14 de Octubre de 2014
El año pasado el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) calificó a Santa Fe como “ejemplo en la lucha contra la mortalidad materna y neonatal” dada “la reducción de estas tasas en seis años de gestión”, tal como anunció el organismo en ese momento.
La buena noticia de 2014, según considera el Ministerio de Salud teniendo en cuenta los datos que proporcionó a Diario UNO, es que esa curva se mantiene y que ambos indicadores siguen estando en menos de un dígito, acercándose cada vez más a lo que la ONU estableció como Objetivos para el Desarrollo del Milenio para el período 1990-2015.
Concretamente, las Tasas de Mortalidad Materna e Infantil (TMM y TMI) en la provincia, cuyo cálculo se cerró hace días, son de 2,5 y 9,5, respectivamente.
Según se explicó desde Salud, para el cálculo de estos datos se determina lo que en epidemiología se denomina “tasa”. “La TMI representa al número de niños y niñas fallecidos sobre el total de nacidos vivos, por año. Y, a los fines de construir la tasa de mortalidad por causas obstétricas, se consideran las muertes producidas hasta 42 días de la finalización del embarazo y que estén directa o indirectamente relacionadas con el mismo”, dijo el doctor Alberto Simioni, director provincial por la Salud en la Niñez, Adolescencia y Salud Sexual y Reproductiva, del Ministerio de Salud.
Y agregó: “Este indicador se construye en la provincia con los datos obtenidos del Registro Civil, procesados por la Dirección Provincial de Estadísticas y de Epidemiología, del Ministerio de Salud de la provincia, e informados por la Sala de Situación del mismo. Los datos son enviados a Nación, donde finalizan el indicador, posterior a la provincia, sumando los casos, si los hubiera, de muertes de niños menores de un año que hayan fallecido en otras provincias que tengan domicilio de residencia en Santa Fe. Entonces para el 2013, la TMI fue del 9,5”.
—¿Es posible una reducción mayor?
—Cuando la tasa es de un dígito, poder bajarla aún más, requiere trabajar fuertemente sobre la estructura más dura de sus causas, que se relacionan con la detección prenatal de patologías como malformaciones congénitas, embarazos de riesgo, prematurez, etcétera, y nos exige profundizar en las derivaciones oportunas para que los niños nazcan en los lugares más seguros para garantizar su sobrevida. Por ello es que estamos trabajando en la regionalización de maternidades basado en el concepto de Maternidades Seguras y Centrada en la Familia, que además de cumplir con condiciones esenciales, se caracterizan por contar con el mayor número de partos al año.
La lupa sobre cada caso
“Aunque vale explicar –enfatizó Simioni– que un número se construye de muchos componentes que tienen su aporte en cada territorio, y esos datos, brindados por la Sala de Situación, nos permiten marcar la agenda de la gestión desde el nivel central de una dirección hacia el territorio y desde el territorio al nivel central. Por eso, es importante conocer la causa, adónde se produjo, si fue en el sector público o en el privado y analizar los procesos que llevaron a un evento desafortunado”.
Yendo al caso de las madres, Simioni precisó: “La TMM se construye con el número de muertes de mujeres durante el embarazo, parto y puerperio (hasta los 42 días posteriores al parto). Se evalúan las causas de la muerte y se las clasifican en directas e indirectas según su relación al embarazo”.
“Concretamente, para el 2013 la TMM fue del 2,5; en los últimos años se mantiene amesetada, habiendo sufrido un incremento durante el 2009 en pleno brote de gripe A H1N1, donde las mujeres embarazadas fueron más vulnerables al desenlace fatal; en dicho año, la cifra escaló a 6,1; y, luego, a pesar de que el virus siguió circulando, se mejoró la inmunización de embarazadas y no se reportaron casos de muertes maternas relacionadas con gripe A”, agregó.
Y analizó: “Estas tasas reflejan al sistema sanitario en su conjunto, público y privado, por lo tanto solo podremos avanzar, si interpelamos las prácticas en ambos sectores, apostando a la generación de salud desde todos los actores e instituciones sociales, desde una mirada integral”.
—¿Cómo se trabaja con el sector privado, en donde uno presume que los fallecimientos no son pocos?
—Tenemos que trabajar con las filiales de la Sociedad Argentina de Pediatría con capacitaciones compartidas y fortaleciendo la educación permanente en las instituciones sanitarias.
Por Mariano Ruiz Clausen / Diario UNO de Santa Fe