Santa Fe se sumó a la marcha mundial para la despenalización de la marihuana
Se realizó al Marcha Mundial de la Marihuana y, por primera vez, los santafesinos se sumaron. La propuesta consistió en dejar de tratar al usuario como delincuente y combatir el narcotráfico. Fotos.

Sábado 05 de Mayo de 2012

Santa Fe se sumó a la Marcha Mundial de la Marihuana, una iniciativa que se lleva adelante cada primer sábado de mayo con el objetivo de exigir a los gobiernos la legalización del consumo. En esta oportunidad, y con más de una decena de proyectos en el Congreso de la Nación, se planteó también que la posibilidad de promover el autocultivo y de dejar de perseguir y estigmatizar a los usuarios puede no sólo profundizar la lucha contra los narcotraficantes sino también promover la creación de políticas de salud y educación acordes a las necesidades de la población.

La convocatoria fue realizada por la Juventud Socialista y el Cuter Club, una organización de personas que se dedican al autocultivo. Ayer, desde las 14 y hasta pasadas las 19, grupos de amigos y familias jóvenes se reunieron junto a los piletones del Parque del Sur. Allí la jornada estuvo enmarcada con buena música y los participantes intercambiaron sus puntos de vista sobre los distintos proyectos que podrían ser tratados este año en el Congreso y que, en la mayoría de los casos, apuntan a permitir el consumo, combatir a quienes venden drogas y regular los clubes de cultivo para consumo personal.

“Queremos tirar abajo los estigmas que tienen los fumadores y cultivadores de marihuana”, remarcó Pedro, integrante del Cuter Club Santa Fe, y agregó: “Es el primer año que esto se realiza en Santa Fe y consideramos que es una necesidad porque es mucha la gente que fuma o cultiva. Queremos darnos a conocer y empezar a pelear por nuestros derechos”.

Quienes plantean la necesidad de un cambio de legislación hacen hincapié en que es necesario terminar con las prohibiciones, que no han dado resultado en ningún país, y pensar en políticas que permitan un consumo responsable, brindar información sobre los peligros y cuidados y atender la salud de los usuarios y de quienes tiene problemas de abuso o de adicción con cualquier sustancia.

En relación a la posibilidad de que se habilite el autocultivo o los clubes de cultivo –donde los usuarios se registrarían y podrían tener sus plantas con los cuidados necesarios–, Pedro manifestó “no queremos seguir consumiendo la porquería que estamos comprando. Además hay que entender que la marihuana no te introduce a otras drogas, el mercado negro lo hace”.

Uno de los puntos esenciales del reclamo –y que está reflejado en los principales proyectos para reformar la ley de drogas– es cambiar la mirada sobre el usuario y dejar de tratarlo como un delincuente o como un enfermo. “La ONU dijo que las leyes prohibicionistas no sirvieron para limitar el consumo y tráfico por eso creemos que tiene más lógica legalizarlo y controlarlo que prohibirlo y que se maneje en el mercado negro donde no hay reglas”, sostuvo.

Un debate informado

Joaquín Azcurrain, integrante de la Juventud Socialista, remarcó que la inquietud por empezar a visibilizar el debate es parte de un trabajo que vienen realizando desde hace varios años. “Notamos que la problemática se ha ido instalando cada vez con más fuerza en la juventud y eso no es una casualidad. La ley actual tiene una fuerte carga estigmatizante sobre aquellas personas que consumen y no hace ningún tipo de diferenciación entre los estupefacientes. No es lo mismo la marihuana que cualquier otro tipo de droga más química”, manifestó.

Al respecto hizo hincapié en que el debate es la clave para empezar a trabajar este tema y dijo que aunque la ciudad de Santa Fe ha dado muestras de que permanecen discursos conservadores, sobre todo en el debate de la ley de matrimonio igualitario, siempre existe la posibilidad de hablar sobre estas cuestiones.

“Es evidente que falta información en el tema y eso hace que algunos debates queden muy chatos, con frases hechas y con prejuicios arraigados. Hay muchos mitos alrededor de las drogas y, en particular, del consumo de marihuana”, dijo.

Y agregó: “Los mitos tienen que ver con el no hacer diferenciaciones claras. Entonces se termina hablando de la marihuana como si fuera un estupefaciente malo y del alcohol y el tabaco como si fueran algo bueno. Si vamos a hablar de los daños en el cuerpo qué mejor ejemplo que las drogas legalizadas cuando una persona abusa de ellas. Me parece que el marco tiene que estar en respetar las libertades individuales y pensar en el consumo responsable”.