Sábado 06 de Diciembre de 2014
Carina Figueroa tiene 37 años, desde hace cuatro se incorporó a las fuerzas policiales, en la actualidad y hace uno presta servicio en el destacamento Nº 3 de Bomberos Zapadores de Santa Fe URI.
Casi sin quererlo, pero luego de haberlo deseado y esperado desde pequeña, esta mujer pudo convertir su sueño y se convirtió en la primer chofer mujer de autobombas en la provincia de Santa Fe.
Diario UNO dialogó con esta mujer, de vos tranquila pero carácter firme, Figueroa aseguró que nunca tuvo dudas en que llegaría a cumplir su meta. Yes que su afición por los coches de gran porte comenzó a manifestarse cuando ella todavía era muy pequeña. “Desde chica me gustaba manejar, la verdad es otra cosa. Me siento con una adrenalina impresionante porque siempre lo soñé y ahora se me dió”, aseguró Figueroa, que tambié es licenciada en enfermería y en la actualidad se encuentra cursando el primer año de la carrera de medicina. Esta mujer divide su tiempo entre el cuartel de bomberos, su trabajo en un sanatorio local, el estudio y la maternidad.
Hace una semana que la sub oficial y bombero tiene entre sus manos el carnet de categoría D2, el cual la habilita a conducir vehículos de gran tamaño, Figueroa solía practicar sus habilidades de conductora cuando regresaban de trabajar en los incendios. Antes de ser trasladada desde San Lorenzo a Santa Fe, esta mujer solía conducir un camión de la marca Scannia. En ese entonces recuerda que no manejaba mucho, ya que en esa zona solo se registraban accidentes de tránsito y pocos incendios.
“Nunca hice ningun curso de manejo, la pasion mia fue siempre manejar y lo hice desde chica. Siempre el sueño mio fue manejar un camion antes de entrar a bomberos”, afirmó la mujer , al mismo tiempo que agregó que su objetivo al entrar a la fuerza era poder estar al frente del volante del gran vehículo.
En un ámbito laboral donde la mayoría son hombres, ganar el respeto y la confianza de estos puede ser difícil, más teniendo en cuenta si la mujer desea estar al volante. Sin embargo y a pesar de ser la única mujer del cuerpo, Figueroa resaltó que la aceptación de sus compañeros fue excelente y mutua.
Desde el inicio los compañeros respaldaron el objetivo de Figueroa para que pueda llegar a ser la nueva conductora del grupo. El cuartel cuenta con tres compañias o grupos conformados por seis personas o más. El equipo de trabajo del cual forma parte esta mujer está integrado por :Eletti Julio, Salas Javier, Canciano Hector, Carlos Ramirez y Gustavo Puentes.
Sobre este aspecto, la mujer agradeció la actitud de quien era hasta hace poco, el único chofer del cuartel, Carlos Ramírez. Ya que cuando Figueroa manifestó a su compañero los deseos de manejar el coche, él no dudó y depositó toda si confianza en ella.
Para poder obtener el puesto de chofer, la suboficial también contó con el aval de sus superiores quienes mostraron la confianza depositada en ella al confirmarla en el puesto de chofer que se solicitaba antes de que ella sacara la licencia.
“Acá los choferes no tiene desacanso y de esta manera yo puedo llegar a cubrirlo cuando lo necesitan porque acá el chofer si está en la guardia y tiene algun imprevisto no se puede mover del cuartel”, explica Figueroa sobre la metodología de trabajo de los bomberos.
Antes de convertirse en la nueva chofer del vehiculo esta mujer ya se había desempeñado como una bombero ejemplar. “He salido a incendios antes de ser chofer y la adrenalina que uno siente al llegar al lugar de un incendio es totalmente distinta, son cosas que le van pasando y uno se pregunta que hacer”, explica la sub oficial sobre las experiencias que le han tocado vivir durante estos últimos cuatro años.
La determinación y la decisión de llegar a cumplir sus metas fueron las que hoy la colocaron en el lugar adonde está. Sin embargo, el miedo también tiene un espacio en esta profesión, en la cual estos guardianes pueden llegar a arriesgar su vida para salvar a otros.
“Lo que siempre se me paso por la cabeza es el tema que cuando yo salgo siempre pienso en mi hija. En realidad cuando uno sale no sabe si realmente va a volver, siempre pienso en ella”, relata Figueroa. Una de las vivencias que la marcó tuvo lugar en la localidad de San Lorenzo, cuando acudió a apagar un importante incendio a la fábrica de Vicentin. “La verdad que tuve miedo, ahí fue un pánico que me agarro por el solo hecho de pensar: “salgo o no, y mi hija””, contó la mujer. Y agregó que otra de las situaciones que podría llegar a impactarla sería ocnvertise en testigo de la muerte de criatura.
La actualidad la encuentra con la alegría de haber podido cumplir su meta mas importante. Pero los desafíos no se acaban frente al volante del coche autobomba. Ya que ahora la idea es llegar a convertirse en médica.
Por Romina Elizalde / Diario UNO de Santa Fe