Martes 03 de Julio de 2012
El ministro de Economía, Angel Sciara, descartó ayer de plano la reapertura de la negociación paritaria con los gremios del sector público. “Cuando negociamos salarios en las paritarias lo que hacemos es anticipar la inflación futura y nosotros consideramos que era esperable una inflación del orden del 20%, por eso se concedió un incremento salarial del 21%.
Recién en diciembre vamos a saber si la inflación se comió el aumento salarial o no”, avisó el encargado de las finanzas santafesinas. Sciara salió a bajarle los decibeles al reclamo de los gremios representativos del sector público que la semana pasada demandaron al gobierno la reapertura de la mesa paritaria para rediscutir los aumentos otorgados en marzo pasado, consistente en un 21% desdoblado el 18% en abril y 3% a abonarse con los sueldos del corriente mes de julio.
En rigor, el propio gobernador Antonio Bonfatti hizo punta el viernes pasado desestimando el desafío lanzado por el gremio de UPCN. “Los actuales no son tiempos para hablar de aumento salarial”, había anticipado el jefe de la Casa Gris.
En diálogo con la prensa Sciara amplificó ayer la posición contraria de la administración socialista respecto a la eventual reanudación de la discusión salarial en la provincia y dejó expresamente sentado que la “apreciación” oficial difiere de la de los sindicales estatales.
“No hay ninguna razón para discutir política salarial cuando todavía estamos con una inflación acumulada del 9%. Por lo tanto, ya adelantamos el doble de la inflación que se está registrando hoy en día”, puntualizó el titular de la cartera económica.
Sciara también defendió la política salarial del funcionariado político al afirmar que “eso del gasto político la verdad me suena mal. Yo no sé qué se quiere decir con eso. El gasto político es toda la erogación que tiene que ver con cumplir con un programa de gobierno. Si ese es gasto político, evidentemente no veo dónde está el problema, pues es la razón de ser de un Estado. En cambio, si por gasto político se trata de expresar el gasto en los funcionarios políticos, digo que es realmente un infantilismo pensar que el aumento del gasto corriente incide en algo teniendo en cuenta que fue de un 0,4% en 5 años”, dijo.
En el mismo plano, el funcionario volvió a abogar por la reforma tributaria que impulsa el gobierno, proyecto al cual el Senado recién podría darle media sanción la semana próxima: “Nosotros para comenzar a pagar los sueldos el primer día hábil de cada mes tenemos que contar con cerca de 900 millones de pesos en caja. Y hoy estamos en el orden de 1.300 millones para hacer frente al pago de todos los sueldos de la administración provincial”, precisó.
“Sin la reforma (impositiva) el mes que viene se puede garantizar el pago de los salarios, aunque con un esfuerzo enorme. Con el gobernador priorizamos que lo primero que debemos hacer es garantizar el
dinero para pagar los sueldos en tiempo y forma”, concluyó Sciara.
La “picardía” de Scioli
El ministro Sciara aludió a las críticas que el justicialismo formula reiteradamente a la Casa Gris por la situación financiera de la provincia y su falta de correlato con la apremiante situación de Buenos Aires.
“Pareciera que viven en dos mundos distintos. Mientras lo de (Daniel) Scioli parece que es una picardía, lo nuestro que pagamos en tiempo y forma no será motivo de elogio pero por lo menos es signo de que nuestra administración está cumpliendo con los compromisos asumidos”, dijo al comparar con la situación que atraviesa la provincia de Buenos Aires tras el anuncio de Scioli de desdoblar el pago del aguinaldo.