Se descubrió la causa de la muerte de la joven de Sastre que falleció en el hospital Cullen
Daiana Toledo falleció a causa de una SEPSIS (infección generalizada) Se espera el resultado de la autopsia, que podría dar precisiones sobre los orígenes. Se descartaron Leptospirosis, Fiebre Hemorrágica, Neumococo, Haemophilus B y Meningococcemia. 

Miércoles 26 de Noviembre de 2014

La semana pasada una joven de 21 años, oriunda de Sastre fue derivada al hospital Cullen, donde ingresó fallecida. Según el Ministerio de Salud provincial, las muestras que se le tomaron a la paciente en el Samco de la localidad del departamento San Martín fueron enviadas a analizar y ayer se dio con los resultados.

En diálogo con Diario UNO, la directora provincial de Promoción y Prevención de la Salud, Andrea Uboldi, expresó: “De las muestras se hicieron los estudios de las enfermedades que pueden estar relacionadas con el modo de presentación del cuadro. Esto es: leptospirosis, fiebre hemorrágica, meningococo, neumococo y haemophilus. Todos dieron negativo. 

Esas enfermedades pueden cursar con una infección generalizada y de rápida evolución. Desde el punto de vista epidemiológico se asumió un cuadro, sin el resultado de la autopsia, de una sepsis o infección generalizada. Generalmente es de origen bacteriano, agrede muy rápidamente al cuerpo y hace que claudiquen todos los mecanismos de defensa y el paciente ingresa a Terapia”.

“Son rápidamente evolutivas o fatales –agregó–, porque en muy pocas horas desencadena una serie de mecanismos como trastornos para comunicarse con la gente, dificultades para respirar, a veces se instalan fallas renales y hemorragias, que son todos los mecanismos que el cuerpo pone en juego cuando hay una infección grave. Esos propios mecanismos del cuerpo son los que provocan una falla multiorgánica o falla multisistémica”.

En este caso, las muestras se analizaron en laboratorios de biología molecular (una de las más altas tecnologías) para determinar cuál fue el agente que generó la infección, sin embargo los resultados fueron negativos. “No es que el agente no haya causado (la sepsis), sino que hay metodologías diagnósticas que llegan hasta un punto. A veces por la rapidez de la agresión uno no puede volver a tomar muestras. Con estos pacientes que están tan graves uno lo que hace es intentar estabilizarlos poniéndoles un suero o drogas para que el cuerpo intente mejorar. No tiene sentido buscar más muestras”, explicó.

Sobre si los resultados establecieron que no se trató de una bacteria “rara” o desconocida, Uboldi lo descartó y dijo: “La forma de presentación no es frecuente pero solemos ver este tipo de casos. No son tan comunes, pero figuran en la estadística porque cada tanto algún caso fatal ocurre. Las dos enfermedades más comunes, dentro de lo infrecuente que solemos ver, es una forma de evolución rápida de meningococo donde el paciente se siente con fiebre y entre las 12 y 24 horas tiene una evolución grave. La mayoría se suele salvar, pero cada tanto alguno hace una forma fulminante, que se llama justamente una púrpura fulminante. La otra evolución rápida que vemos en la provincia, dentro de lo súper infrecuente, es la forma pulmonar de leptospirosis”.

“Generalmente las formas fatales –continuó– las vemos en los chicos de hasta un año, en el caso de las meningococcemias. Pero si la persona tiene problemas en sus defensas, como ser una de edad avanzada o es un inmunocomprometido, se suelen ver las meningococcemias y la forma pulmonar de la leptospirosis en diferentes edades. Hay un abanico de posibilidades muy grande”.

En cuanto a si los resultados de la autopsia pueden arrojar más luz sobre el caso, Uboldi dijo: “Probablemente pueda determinar qué le pasó a los órganos en su interior. No creemos que vaya a arrojar el agente. Ojalá se pueda saber el apellido de la infección porque saber de qué murió facilita el duelo de la familia”.

Por último, la funcionaria remarcó que cuando se enfrenta a un caso de una infección generalizada muy grave y de rápida evolución, “desde el punto de vista de salud pública, uno protege a las personas que pudieron estar en contacto con la paciente para la única enfermedad (meningococo)para la que está demostrado que el uso de medicación preventiva puede disminuir los riesgos de contagio”.