Sábado 27 de Junio de 2015
Según guardan las páginas de los libros de Historia, en 1887 el obispo José María Gelabert y Crespo comenzó a hacer las gestiones para la construcción de una nueva Catedral que reemplazara al antiguo edificio. Diez años más tarde se colocó la piedra fundamental y se iniciaron los trabajos, que se desarrollaron muy lentamente hasta 1930, cuando se detuvieron. El lugar elegido fue la manzana entre Primera Junta, Tucumán, 4 de Enero y 1º de Mayo. El frente miraba hacia la plaza San Martín. Ocho décadas más tarde se retoma ese sueño y hoy se delinean los planos y se ultiman detalles con el fin de retomar la obra en 2016.El 6 de agosto de 2010 se creó la Asociación Civil Pro Catedral Nueva, esta agrupación surgió por el deseo de concretar este anhelo y saldar así una deuda que se tiene con la ciudadanía de Santa Fe, que la capital de la provincia tenga un edificio de estas características. Esta semana fueron recibidos por el gobernador, Antonio Bonfatti. “Quisimos tenerlo al tanto de la obra que la iglesia quiere llevar a cabo a través de esta asociación; y pedirle un subsidio, una ayuda económica para cubrir los gastos de arquitectos, planos, dibujos, estudios de suelo, presentaciones a la Municipalidad, es decir todo lo que presupone tener el proyecto listo para el año que viene poder licitarlo”, explicó a Diario UNO el presidente de esta asociación y además sacerdote de la parroquia Sagrado Corazón de Jesús, el padre Ricardo Colombo.
El mandatario se mostró interesado por el proyecto, una obra que, según coincidió Bonfatti con los integrantes de la agrupación, “excede lo religioso ya que hace a la historia de Santa Fe, a la cultura de una ciudad y de una capital de provincia que no se concibe sin una catedral”. Es por esto que el gobernador les manifestó su compromiso.El paso siguiente es tener el proyecto listo lo antes posible porque “ya sea a nivel provincial, empresario, nacional o internacional, la asociación tiene que salir a buscar los fondos necesarios para encarar la obra. Por eso la idea es tener en lo que resta del año el proyecto terminado para presupuestarlo y así conseguir el dinero para su construcción”, agregó el párroco.Recuperar un viejo anhelo
Vale recordar que cuando se creó esta asociación se firma un convenio con la Universidad Católica de Santa Fe y se hace un concurso de proyectos entre docentes y estudiantes de arquitectura. Ahora se retomaría la propuesta ganadora. “En ese momento la asociación junto con el arzobispo José María Arancedo optó por el que era más viable, acorde a lo que se buscaba. Ahora se trabajará en base a esa idea”, dijo Colombo.La intención es retomar las líneas del proyecto original, por eso se van a respetar todos los muros que serán restaurados, las columnatas antiguas con una recubierta moderna, es decir que se va a aggiornar aquella vieja idea. “El proyecto tal cual fue pensado en 1897 es imposible de realizar hoy y se acomodará a los tiempos actuales. No tiene sentido hacer semejante edificio. Hoy estamos más entusiasmados porque desde que el gobernador se comprometió a ayudarnos no dimos un paso sino un salto muy importante, abre las puertas a una concreción más rápida”, aseguró el presidente de esta asociación que también integra el padre Fernando Heisen y los demás son todos laicos.Cabe recordar que el planteo original, de escala monumental, se resolvía con un esquema de tres naves y deambulatorio, interrumpidas por el crucero. El esquema general del edificio era de cruz latina, con una cúpula de 65,50 metros soportada por cuatro grupos de columnas de granito en la parte central, y un atrio que se elevaba 15 metros sobre el nivel de la calle. La fachada presentaba estatuas de los 12 apóstoles y dos torres de 22 metros alineadas con otro par de menor altura en la contrafachada. Hacia el cielo, dos imponentes campanarios eran el broche de oro. El italiano Juan Bautista Arnaldi fue el ideólogo, quien también proyectó las catedrales de Paraná y Rosario, la Iglesia de Santo Domingo y la Basílica de Guadalupe. Cronología-1888: una comisión nombrada por el obispo José María Gelabert y Crespo llamó a concurso público para el levantamiento de la Iglesia Catedral.-1896: se pusieron a disposición varios terrenos ubicados en la manzana entre las calles Tucumán, Primera Junta, 1º de Mayo y 4 de Enero. El arquitecto Juan Bautista Arnoldi ideó el proyecto.-1897: el 17 de enero, monseñor Gelabert y Crespo bendijo la piedra fundamental. Comenzaron los primeros trabajos.-1913: se construyó el contrapiso del crucero menor y de las naves laterales, a fin de celebrarse la fiesta del 25 de Mayo con la presencia de 3.000 ciudadanos.-1914: empezaron los revoques y la ornamentación de la cubierta. Durante los años posteriores, se avanzó poco al punto que se cierra la nave central en la mitad; quedó abandonada la parte del frente que da a la plaza San Martín y se habilitó la de calle 4 de Enero, hoy parroquia Sagrado Corazón de Jesús.-1930: se pararon las obras. La Gran Depresión afectó al país y las deudas contraídas impidieron la continuidad.-2010: se crea la Asociación Pro Catedral Nueva y se retoma el proyecto. La intención es licitar la obra en 2016. Luciana Dall´Agata/ UNO Santa Fe/ ldallagata@uno.com.ar