“Seguirá y profundizará los pasos de San Ignacio de Loyola”
Bernardino “Nino” Romero hace 37 años que es capellán del santuario Nuestra Señora de los Milagros. Desde los 12 años vivió y trabajó en la Inmaculada. Conoció como pocos a Francisco.

Miércoles 13 de Marzo de 2013

Bernardino “Nino” Romero hace 37 años que es capellán del santuario Nuestra Señora de los Milagros, el templo del Colegio de la Inmaculada Concepción. Desde los 12 años vivió y trabajó allí, y conoció como pocos al papa Francisco, cuando apenas este era “maestrillo”, figura homologable a los seminaritas, en otras órdenes religiosas.

Según Nino, quien conserva y exhibe con orgullo y emoción el Devocionario del Sagrado Corazón de Jesús que le regaló el propio Javier, siendo un joven docente y estando al frente de la biblioteca a mediados de los 60, “va a seguir los pasos y a profundizar la obra de San Ignacio de Loyola, llevando orden, bondad y unión a la Iglesia y promoviendo el espíritu misionero y social que nos caracteriza como jesuitas”. 

Era una persona maravillosa, un joven que estaba al servicio de los niños, formándolos integralmente, y muy amable con todos los que aquí habitábamos con él. Tengo una alegría. Hoy es uno de los días

más felices para nosotros”.

-¿Qué significa para usted que seguirá y profundizará los pasos de San Ignacio de Loyola?

-Para comprender eso, hay que saber que la vocación a la Compañía de Jesús es un llamamiento personal de Dios a formar parte de esta institución para seguir a Jesucristo en la vida religiosa consagrada y comunitaria, como sacerdote o como hermano. 

Los jesuitas somos una Orden Religiosa de la Iglesia Católica compuesta por sacerdotes y hermanos que estamos esparcidos por todo el mundo desarrollando actividades espirituales, sociales y educativas

para la sociedad en general, con una especial preferencia por las personas menos favorecidas. Aunque se nos conoce como “Jesuitas” nuestra Orden se llama Compañía de Jesús, fue fundada por Ignacio de Loyola, aprobada por el Papa Paulo III en 1540 y confirmada por diversos Papas a lo largo de la historia. Como orden religiosa hace los tres votos de pobreza, castidad y obediencia por amor y deseo de imitar el estilo de vida de Jesús pobre y humilde. 

La Compañía de Jesús tiene además un cuarto voto de obediencia particular al Papa en las misiones que éste quiera confiarle. Eso es lo que de algún modo es lo que nos legó San Ignacio.

-¿Y por qué dice usted que va a traer “orden” al interior de la Iglesia?

- Porque es un hombre extremadamente recto, y va a ser duro e implacable con los obispos y no va a permitir más excesos. Tengo fe y esperanza en que la Iglesia va a cambiar mucho con él al frente.