“Siempre viví con mucha felicidad la discapacidad”, dijo Gabriela Bruno
Con motivo de celebrarse este martes 3 de diciembre el Día Internacional de las Personas con Discapacidad, Diario UNO conversó con Gabriela Bruno, directora provincial de Inclusión para Personas con Discapacidad.

Lunes 02 de Diciembre de 2013

Durante sus 36 años Gabriela Bruno, como muchas personas que también padecen una discapacidad, tuvo que sortear las dificultades que se presentaban en su vida cotidiana. Con una personalidad optimista, alegre y fuerte, pudo ver en la diferencia una oportunidad. Militante de los derechos de los más vulnerados y luchadora incansable en búsqueda de caminos, supo llevar una vida feliz.

Hoy Gabriela es la directora provincial de Inclusión para Personas con Discapacidad, una posibilidad que como ella misma dice “vive y vibra muy fuertemente”.

En el Día Internacional de los Derechos de las Personas con Discapacidad, como ella prefiere nombrarlo, Diario UNO reflexionó con la funcionaria acerca de políticas inclusivas y nuevos desafíos.

“La Subsecretaría de Inclusión desde 2008, de la mano de Silvia Tróccoli, que es una persona que hace 30 años trabaja en discapacidad y de quien yo vengo aprendiendo muchísimo, tiene una política de promoción de derechos y concreción, es decir que no es sólo promoverlos sino hacerlos efectivos realmente”, explicó. En este sentido, recordó la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, aprobada en 2006 por las Naciones Unidas, y dijo: “Este gran instrumento viene también a encuadrar o enmarcar nuestro trabajo que, más allá de que uno lo crea, lo comparta y que ya se venía trabajando en esta línea, la convención es un marco jurídico que tiene una perspectiva acabada de derechos humanos”.

Asimismo insistió en la paradoja de que “sigamos hablando de derecho a la educación, derecho a la salud, al trabajo, cuando son los derechos inherentes a cualquier persona; pero sin embargo es necesario volver a nombrarlos para que se tome conciencia de que las personas con discapacidad necesitaríamos que se nos contemple también desde ese lugar”.

Con fundamentos teóricos y posicionamientos filosóficos, pero también desde la experiencia de tener una discapacidad física de nacimiento, Gabriela evalúa el cambio social que hoy se observa. “Yo siempre aclaro que es mucho lo que falta por transitar. Puedo medir los cambios porque soy una persona que nació con una discapacidad y en estos últimos tiempos es impresionante poder reconocer que hoy llama la atención y nos indigna cuando hay situaciones que tienen que ver con discriminación. Desde lo más simple, por ejemplo hoy cuando dejan un auto estacionado en una rampa no solamente se enoja la persona que la requiere o el familiar, sino que el cambio cultural va evidenciando que esto se arraiga. Y es un avance social muy grande ver que personas que no tienen relación directa con la discapacidad levantan estas banderas”.

Inclusión y autonomía

“Muchas veces pasa porque las familias puedan aceptar a ese niño con discapacidad y entender lo difícil y costoso que muchas veces es para ese chico llevar adelante esas terapias. La aceptación va de la mano de la inclusión”, reflexionó Gabriela e indicó que muchas veces el modelo inclusivo va en detrimento de “la rehabilitación”.

En este sentido, destacó la importancia de los vínculos a la hora de hablar de inclusión. Desde su experiencia, Gabriela cuenta emocionada: “Siempre viví con mucha felicidad la discapacidad gracias a mi familia y amigos que fueron grandes pilares en mi vida, por eso hago mucho hincapié en los lazos, porque también fortalecen la autoestima. No es lo mismo un niño o adolescente que se pueda parar orgulloso de lo que es. Lo que yo recalco a los papás muchas veces es no vivirlo con vergüenza”.

“Creo que el punto está en generar una sociedad donde elijamos compartir y construir sujetos autónomos, que puedan participar desde su lugar. Y así también poder garantizarles la palabra”.

Hoy desde la subsecretaría, Bruno destacó el arduo trabajo que se está realizando en materia de inserción laboral, “porque el tener un trabajo acorde a tus posibilidades, te para en otro lugar y tu dignidad es otra”.

También agregó que es necesario trabajar el tema del deseo en las personas con discapacidad, “porque todos somos más felices haciendo lo que nos gusta, y así sembrar una mirada que tenga que ver con sujetos deseantes y capaces de poder caminar para alcanzar esa meta”.

“Es una herramienta que hoy por hoy es necesaria en cuanto a los beneficios que van ligados al certificado”, insistió Gabriela al ser consultada por la importancia del Certificado Único de Discapacidad (CUD), que garantiza principalmente el acceso a una cobertura médica, ya sea que la persona tenga obra social o el Estado sea el garante, entre otros derechos relacionados al transporte, a vivienda, entre otros. “Creemos que estos derechos deben ser para cualquier persona, más allá de portar o no un certificado; seguimos hoy teniendo políticas focalizadas y si uno apunta a políticas universales, las personas tienen que tener estos derechos simplemente por ser ciudadanos”, manifestó la funcionaria desde su concepción ideológica. Asimismo explicó que “en el marco legal actual es necesario el CUD porque es parte de las reglas del juego, pero aspiro a que tengamos políticas diferentes”, afirmó.

Denuncias y obras sociales

Hoy en día, a pesar de las leyes nacionales que garantizan la plena asistencia de las personas con discapacidad en cuanto a prestaciones básicas de salud, existen denuncias de irregularidades en las obras sociales al momento de responder a una cobertura por discapacidad.

Ante esta situación Gabriela dijo: “Por un lado sabemos que la obra social es un órgano que también va a defender sus intereses, por eso hay auditores que evalúan hasta dónde y qué. Entender que la persona muchas veces quiere o pide cosas que se saben de antemano que no van a dar resultado. Cada caso tiene que ser analizado en lo particular. Pero sí admito que muchas veces hay que hacer un trabajo de hormiga para posibilitar estas coberturas. Y es parte también de un ejercicio de construcción de ciudadanía ese ir a golpear puertas”.