Flamengo de Brasil suspendió este viernes el contrato del peruano Paolo Guerrero, luego de que el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) ampliara a 14 meses su sanción por doping, por lo que el delantero no jugará contra River el próximo miércoles.

Según publicó la agencia EFE, fuentes del club aseguraron que la directiva del club de Río de Janeiro decidió suspender el sueldo al atacante, como ya hizo durante los primeros seis meses que cumplió de sanción, tras dar positivo en un control el 5 de octubre de 2017 en un partido del seleccionado peruano por las Eliminatorias.

La decisión del Flamengo se basa en la conocida como Ley Pelé, en la que una entidad deportiva puede suspender el contrato de un profesional cuando éste sea impedido de actuar por un plazo superior a 90 días "como consecuencia de un acto de su exclusiva responsabilidad".

Además, en el contrato que Guerrero había formado con el Flamengo hasta agosto de 2018 también existía una cláusula que preveía la suspensión del mismo en casos "desvinculados de actividades profesionales".

Guerrero, de 34 años, podrá volver a las canchas recién en enero de 2019 por la suspensión del TAS. El delantero dio positivo por el metabolito de la cocaína benzoilecgonina, que está incluido entre los estimulantes prohibidos por la Agencia Mundial Antidopaje (AMA), en el encuentro que Perú jugó el 5 de octubre en Buenos Aires contra Argentina, por las Eliminatorias Sudamericanas.

Antes de la ampliación del castigo a Guerrero, el capitán de la selección peruana disputó tres partidos y marcó un gol con el Flamengo. Sin embargo, ahora no solamente se perderá el Mundial de Rusia (en el que Perú, dirigida por el argentino Ricardo Gareca, participará después de 36 años de ausencia), sino que tampoco renovará su contrato con uno de los clubes más importantes del fútbol de Brasil.