Domingo 14 de Diciembre de 2014
En 2011, Osmar Siterde se quedó sin trabajo. La empresa en la que estaba empleado para realizar el mantenimiento de edificios cerró y sus problemas de salud no lo dejaron seguir trabajando en el rubro. En ese momento, junto a su esposa Beatriz Guadalupe Cheta, tuvo que repensar su futuro. Empezaron a vender plantines pero el negocio se frenó y tenían que incentivarlo con algo. “Ahí empecé a hacer los portamacetas artesanales. Vendíamos las artesanías y las plantas, pero había algunas flores que se marchitaban si no las vendíamos rápido por eso mi esposa decide un día comprar cactus. Yo no estaba de acuerdo con esa decisión, pero empezaron a salir los cactus y me empezaron a gustar. Vi que tenían flores, fuimos investigando y nos encariñamos con los cactus que hoy son el 80 por ciento de las plantas que tenemos”, explicó Osmar.
El emprendedor nació en San Cristóbal y por eso conocía lugares donde había cactus que en Santa Fe no se conseguían. “Sabía que en el monte había colonias con especies que no son muy comunes. Empezamos a traer semillas y esquejes (tallo para reproducción). También intercambiábamos o comprábamos lo que no conseguíamos”, contó.
“Cuando vamos a visitar a alguien que tiene cactus –acotó Beatriz– intercambiamos los nuestros con los de ellos o les ofrecemos algunas de nuestras artesanías”.
En la actualidad la pareja reunió cactus locales, de México, del Perú y de otros países. “Tenemos más de 600 especies”, aseguró Osmar y agrega: “Todavía tenemos algunas en vista que queremos y creemos que las podemos conseguir ahora, que es la época en la que se les puede sacar el tallo para la reproducción por esqueje”.
“Para poder vender mejor nos inscribimos en el Centro de Emprendedores. Gracias a eso pudimos mejorar nuestra presentación, ir a ferias y comercializar mejor. Tenemos un logo de identificación, nuestras propias bolsitas”, contó Beatriz.
Allí fueron capacitados con cursos donde les enseñaron marketing, diseño para hacer las tarjetas y para mejorar la presentación del stand del emprendimiento que se llama Don Osmar.
La comercialización la realizan a través de las ferias. Por lo general están en la Costanera y también se van sumando a las ferias donde son invitados. “No podemos ir a todas porque no tenemos un auto que nos permita llevar mercadería como para vender durante dos o tres días. Las plantas ocupan mucho lugar, las artesanías también y eso hace que no sea fácil trasladarnos. Pero siempre que podemos ir, vamos. Fuimos a ferias en San Justo, en Santo Tomé, Franck, entre otros lugares”, indicó Osmar.
Pero el hombre también está atento a todo el material que puede reciclar y convertir en una artesanía. Así le llegó el pedido de una chica que cumplía 15 años y que quería que toda la presentación de su fiesta hiciera referencia a la música. “Para eso hicimos una artesanía de clave de sol para los centros de mesa y para los souvenirs. Mientras que para poner las 15 velas le hicimos una guitarra gigante. Eso hizo que una amiga nos pidiera otro tipo de motivo para su cumpleaños. Son cosas que no las encuentran en un cotillón”, explicó.
Osmar asegura que el emprendimiento les permite vivir sin ningún tipo de deudas. “Podemos autoabastecernos, no tenemos que comprar más cactus, solo compramos algo de alambre para las soldaduras y la pintura para las artesanías. Pero cada vez somos más autosuficientes. Estamos en una época donde no se vende mucho, pero somos bendecidos, y de las artesanías siempre algo se vende”.
Los últimos fines de semana tienen todos los días programados con distintas ferias. Eso hizo que rechacen una invitación desde Sunchales, aunque Osmar dijo: “El año que viene, si todo anda mejor, vamos a salir a otros lugares”.
A pesar de la edad, que Osmar dice que los limita un poco a la hora de hacer viajes, el sueño y las ganas de emprender están intactos.
Contacto
Para contar la experiencia de tu emprendimiento en Los que hacen Santa Fe, podés escribir al correo electrónico: losquehacen@unosantafe.com.ar
Hipólito Ruiz / Diario UNO de Santa Fe