Son refuerzos y no incorporaciones
Las llegadas de Facundo Pereyra y Diego Vera sin dudas que jerarquizaron el ataque sabalero. De los últimos cinco triunfos, tres de ellos tuvieron como protagonistas directos a ambos futbolistas.

Lunes 17 de Abril de 2017

El comienzo de este 2017 para Colón es casi perfecto, no llega a ser supremo por aquel empate deslucido frente a Olimpo en el debut de Eduardo Domínguez. Pero luego de aquel compromiso llegaron los cinco triunfos en fila (Unión, Lanús, Belgrano, Godoy Cruz y Quilmes) para obtener 16 puntos sobre 18 en juego.

Pero más allá de las estadísticas que reflejan de manera contundente el presente del equipo en el certamen, la realidad indica que fuera del campo de juego, los dirigentes también estuvieron a la altura de las circunstancias cuando se movieron con astucia para conseguir los refuerzos que solicitó el cuerpo técnico.

Colón tenía tres cupos a disposición para reforzar el plantel y la idea era cambiarle la cara al equipo de mitad de cancha hacia adelante, dado que al conjunto rojinegro le costaba demasiado marcar goles. De allí que los directivos fueron en la búsqueda de futbolistas con trayectoria y experiencia. Y allí apareció el primer nombre de Facundo Pereyra.

El ex-Gimnasia de La Plata y Racing estaba jugando en el fútbol griego y un poco olvidado. Por lo cual el mérito de haberlo traído habla a las claras de que José Vignatti y sus compañeros de Comisión Directiva acertaron con su contratación. Además fue un negocio beneficioso para el club ya que existe una opción de compra valuada en 600.000 dólares que para un jugador de esas características no es alta.

Hasta aquí lo de Pereyra fue positivo, jugó todos los partidos, con Olimpo ingresó para afrontar el segundo tiempo y luego fue titular en todos los compromisos. Marcó el gol ante Lanús que le dio la victoria al Sabalero por 1-0 y ante Quilmes asistió de manera brillante a Diego Vera para establecer el 1-0. Pero además jugó muy bien ante Belgrano y en los demás compromisos mostró destellos de calidad.

Otra de las virtudes que tiene este futbolista es que le pega al balón con ambas piernas y eso le permite rotar de carril, si bien a veces arranca por la derecha, ante el Cervecero apareció por izquierda para habilitar a Viruta. De allí que se ganó un lugar dentro de los 11 y es además el futbolista que mejor puede desempeñarse como una especie de enganche.

Pereyra fue el primero en sumarse al plantel, pero faltaba la frutilla del postre y eso se concretó luego de una ardua y extensa gestión que llevó adelante Vignatti con sus pares de Independiente para concretar el arribo de Viruta Vera. Un jugador muy codiciado por los directivos que ya lo habían ido a buscar en el mercado de pases anterior antes del comienzo del campeonato.

En aquel momento no se pudo dar, ya que no dejaron que se vaya, pero ahora el uruguayo dio el ok luego de que los directivos rojos lo hayan negociado. Y Viruta llegó para debutar con Olimpo e ingresar para jugar el segundo tiempo. Luego y como era un hecho suponer se metió en el equipo titular y no salió más. Jugó muy bien el Clásico, mostrando todo su oficio y jerarquía.

Ante Lanús fue el que más inquietó en ataque y con Belgrano no terminó de acomodarse. Pero llegaría el cotejo ante Godoy Cruz y el gol de arremetida para el 1-0 definitivo y nuevamente ante Quilmes otro gol, esta vez de cabeza para otro 1-0. De esta manera el delantero charrúa ya le otorgó seis puntos a su equipo en las últimas dos fechas.

Siempre se habla de que los campeonatos en realidad comienzan con el mercado de pases y en ese sentido, se puede mencionar que los directivos sabaleros hicieron los deberes y se reforzaron bien. No trajeron por traer, apuntaron a lo que necesitaban y lo consiguieron. Hoy el plantel, el cuerpo técnico y los hinchas lo disfrutan.