Santa Fe
Domingo 03 de Junio de 2018

Sprai ofrece talleres para que sus alumnos puedan insertarse en el mercado

El taller de elaboración de productos de limpieza es uno de los más concurridos de la entidad. Este ofrece la posibilidad de que los asistentes adquieran las herramientas necesarias para encarar una experiencia laboral.

La Sociedad Pro Inclusión a la Persona con Discapacidad (Sprai) ofrece para sus recurrentes diferentes talleres de formación laboral.
Uno de los que se destaca es el de fraccionamiento y envasado de productos de limpieza que funciona en la institución de lunes a viernes.

La base fundamental de esta propuesta es que los concurrentes puedan desarrollar todos los aspectos vinculados a hábitos y métodos de trabajo para poder luego llevar y trasladar lo aprendido a cualquier otro empleo al que puedan acceder.

Detergente para vajilla, jabones para ropa, desinfectantes y desodorantes para piso, jabones de mano, perfumes para ropa son algunos de los productos que se elaboran en el taller dictado en Sprai.

Actualmente nueve concurrentes acuden al taller que se dicta en la institución ubicada en Mendoza 3243, cuyas edades rondan entre los 19 a 52 años. "Es bastante amplio el rango, hay un concurrente de 19 años que empezó hace tres semanas y está en período de adaptación, en tanto hay otros que transcurren hace varios años", explicó Mariana Paggi, una de las terapistas ocupacionales de la institución.

El taller es una propuesta específica de envasados de productos de limpieza, lo que se apunta es a una formación laboral integral para que los concurrentes puedan entender lo que implica la responsabilidad de un trabajo y los hábitos que implican el rol laboral de un adulto.

Los profesionales a cargo de la iniciativa explicaron que a través de las experiencias que se dictan en la institución se trata de desarrollar las fortalezas de los alumnos.

"Nosotros estamos atentos a los intereses de cada uno, a las habilidades. Los vamos adaptando de acuerdo a los desafíos que cada uno requiera y necesite", explicó Claudia Varela, otra de las docentes de la entidad.

Este taller se ha ido perfeccionando a lo largo del tiempo, es por esto que muchos de los alumnos cuentan con habilidades aprendidas y afianzadas que posibilitan encarar nuevos desafíos.

"En el inicio eran muy pocos los productos, luego se fueron incorporando cada vez más gracias al fortalecimiento de los aprendizajes que fueron logrando –explicó Paggi. Al tratarse de procesos personales hay personas que se dedican a hacer diferentes envasados y otros cuentan con otras fortalezas que les permiten hacer tareas más complejas".

Muchos de los alumnos comercializan los productos que elaboran y pueden acceder a un beneficio económico.

"Muchos de ellos tienen clientes en el barrio, familiares que se acercan a pedirles productos a ellos y se comprometen. Por lo que se recauda de las ventas, cada uno tiene a fin de mes un incentivo económico", explicó Varela.

A pesar de las experiencias de aprendizaje positivas, las profesionales destacaron la escasa posibilidad que existe hoy para la inserción en el mercado laboral.

"Hay concurrentes que han hecho pasantías, que es una de las posibilidades a las que estamos abiertos. Hubo inserciones hace muchos años de concurrentes que ya no están acá y algunos incluso decidieron abocarse al trabajo que encontraron por su cuenta. La idea es fortalecer las capacidades", relató Varela.

La experiencia
"Hago detergente de limón para los clientes", contó Verónica, quien va casi todos los días al taller que se dicta en Sprai. "Acá estoy trabajando como todos los días. Me llevo los productos y mi papá los revisa para ponerle el nombre de cada cliente", contó la concurrente.

Marita está envasando un pedido de Ariel que tiene que terminar. Ella, al igual que Verónica, disfruta de los pasos que se dan a lo largo de la elaboración de los productos. El envasado y ponerle la etiqueta es su parte preferida . "Los lunes siempre hacemos los pedidos para etiquetarlos el martes; los miércoles recién entregamos los pedidos a los clientes", cuenta.

"Me gusta todo y también cuando hacemos gimnasia y teatro", agregó Marita.

En la última mesa se ubican Miriam y Germán, ambos están trabajando en el envasado de los productos que deben entregar. "Empecé hace dos semanas y lo que más me gusta es envasar", relata Germán. "A mí también me gusta envasar y disfruto de vender lo que hago", asegura Miriam.

En un proceso nuevo para poder ofrecer los productos que se elaboran en el taller, Gustavo es el responsable de empaquetar el jabón líquido para manos y el suavizante de ropa que se vende como combo.