Suplementos vitamínicos: mitos, verdades y recomendaciones
Profesionales explican riesgos y beneficios de incorporar estos nutrientes de manera artificial y cuándo eso es necesario.

Sábado 23 de Mayo de 2015

En situaciones de estrés o astenia psicofísica, muchos creen que con un simple suplemento vitamínico pueden sobreponerse a ese estado. La astenia es “la falta o decaimiento de las fuerzas caracterizado por apatía, fatiga física o ausencia de iniciativa”, según la Real Academia Española, una definición en lo sustancial compartida en muchos sitios médicos especializados en internet. La afirmación es de verdad relativa y, a veces, controversial. Así es la postura que generalmente sostienen las escuelas de formación de nutricionistas. Siguiendo la lógica de un tradicional aforismo, lo que la naturaleza no da, la ciencia no presta. O al menos del todo. 

En general, ya en la universidad estos profesionales tienen la consigna de prevenir o compensar cualquier déficit alimentario justamente desde la alimentación y sin recurrir a suplementos. A ello se suma que no están habilitados para prescribirlos, cosa que solamente un médico debería hacer con independencia de que la mayoría de ellos son de venta libre.En particular, la licenciada en Nutrición Cecilia Imhoff, que trabaja en el Hospital Alassia de la ciudad de Santa Fe, tiene una posición bien definida: “Cuando una persona está en buenas condiciones de salud es decir que no presenta patologías asociadas a deficiencias vitamínicas y/o en una etapa crítica, los requerimientos de vitaminas deben ser cubiertos a través de la alimentación diaria”. Y agregó: “El profesional nutricionista, al realizar el plan de alimentos, tiene en cuenta cubrir con las recomendaciones establecidas de nutrientes esenciales. Una alimentación sana es suficiente para mantener buenos niveles de todas las vitaminas”.—¿En qué casos considera que estos suplementos pueden mejorar los niveles de energía, rendimiento o ayudar a la persona a estar más saludable?—Como ya dije, el nutricionista siempre busca incentivar a la persona a consumir una alimentación variada y organizada. A veces sucede que la falta de energía se debe a la omisión de las comidas principales como el desayuno o el almuerzo por diversos motivos, como falta de tiempo, trabajo o estrés. Frente a ello, yo ayudo a reorganizar su alimentación diaria, evitando carencias de nutrientes y el consumo de complejos vitamínicos innecesarios. En situaciones particulares como el embarazo, la niñez y deficiencias de vitaminas y minerales específicos en los que la persona es suplementada –siempre por indicación médica–, refuerzo dicha indicación con los alimentos fuentes de la vitamina o el mineral en cuestión.  ¿Cura los resfríos? —Si un paciente suyo está resfriado, ¿le aconseja consultar a un médico para que considere prescribirle suplementos de vitamina C?—Actualmente, son polémicas las investigaciones acerca de que la vitamina C pueda curar el resfrío común. Sugieren que puede ayudar a reducir la duración del cuadro, pero no parece proteger contra el hecho de contraerlo. Por eso se insiste nuevamente sobre la importancia de cubrir todos los requerimientos nutricionales para reforzar el sistema inmune. Como alimentos fuentes de vitamina C encontramos los cítricos, pimientos, acelga, perejil, berro, coliflor y brócoli.  La mirada de la medicina Por su parte, la médica especialista en Clínica Médica (UNR), Posgrado en Nutrición y Diabetes de la Universidad Favaloro y docente en la Facultad de Ciencias Médicas de la UNL, Soledad Carignano, explicó que los suplementos vitamínicos se prescriben en cuadros de astenia cuando la persona no puede mejorar sus hábitos alimentarios y/o de descanso.En general, dijo que en cuadros de astenia física se utilizan suplementos que contienen magnesio mientras que en situaciones de cansancio mental con vitaminas del complejo B, fundamentalmente B12. Explicó también que otros compuestos, además de vitaminas, pueden contener estimulantes naturales como el ginseng y el ginkgo biloba en dosis bajas, que ayudan a incrementar ciertos niveles de energía. Consultada luego sobre la suplementación en invierno con vitamina C, consideró: “Este micronutriente mejora el estado de las mucosas respiratorias, por lo cual morigeraría los síntomas de futuros resfríos o favorecería al sistema inmune para afrontarlos; aunque es ideal su incorporación en la alimentación variada. Si esto no es posible, el médico debe indicar la cantidad y el tiempo de ingesta de un suplemento para que no sea excesivo y no genere otros problemas”.  El porqué de su importancia Según puede leerse en la Nutropedia del Doctor Cormillot (www.drcormillot.com/nutropedia) “cada vitamina tiene funciones específicas, por lo tanto no puede ser reemplazada o reemplazar a otra. Intervienen prácticamente en todos los procesos orgánicos, actuando como «coenzimas». Las enzimas son las sustancias que activan las reacciones químicas del cuerpo: sin ellas no podríamos caminar, parpadear, sentir el perfume de una flor o saborear una manzana. Y, sin las vitaminas, las enzimas no pueden realizar su trabajo”.“En general –se agrega allí–, salvo algunas excepciones, son indispensables en la alimentación diaria porque no pueden ser fabricadas por el organismo. Comparadas con otros nutrientes, como los hidratos de carbono, las proteínas y las grasas, la necesidad diaria de vitaminas es mínima. Sin embargo, la falta de una sola de ellas puede poner en riesgo la salud”. Existen dos tipos de estos micronutrientes  Cormillot en su Nutropedia también explica que luego de su absorción en el sistema digestivo los micronutrientes como las vitaminas se integran a la estructura del cuerpo. Algunas se aprovechan inmediatamente, otras se almacenan hasta el momento de su utilización.Las vitaminas se clasifican en: solubles en agua y liposolubles o solubles en grasas. Entre las primeras están las del complejo B y vitamina C y dado que habitualmente no se acumulan en el organismo (este las utiliza casi en el momento de su absorción), deben ser consumidas con regularidad Las vitaminas B12 y B6 son excepciones: se almacenan más fácilmente que las otras solubles. En tanto, dosis muy elevadas de vitamina C pueden generar cálculos renales o diarrea.Las liposolubles son la A, D, E, y K. Permanece en el cuerpo durante más tiempo. Si bien son almacenadas en el tejido graso, algunas se depositan en ciertos órganos, especialmente el hígado, acarreando efectos tóxicos. Una alimentación balanceada y variada generalmente satisface los requerimientos de vitaminas. Los suplementos se indican cuando la alimentación tiene determinadas características: dietas muy restrictivas para bajar de peso, ejercicio físico muy intenso, saltear comidas y consumir frecuentemente comidas rápidas en la adolescencia, rechazo a la leche y sus derivados por alguna razón, no se incluyen suficientes alimentos de origen vegetal, frutas y hortalizas crudas y cocidas en su alimentación diaria, no consumir pescado, personas que viven solas y no acostumbran a cocinar, edad avanzada, problemas bucodentales, gastrointestinales o de otra índole.Por Mariano Ruiz Clausen /mruiz@uno.com.ar