Viernes 21 de Septiembre de 2018
Días atrás, la preocupación se filtraba en el alumnado de la Universidad Católica de Santa Fe (UCSF) a raíz de la noticia del aumento arancelario que corría como reguero de pólvora por los pasillos de las distintas facultades. Es que desde el Directorio de la universidad se anunciaba un reajuste en la cuota prevista para 2018. Hablando de números, en el mes de octubre el arancel subiría de $6.500 a $7.500, para cerrar en diciembre en $8.500.
Confirmada la información, rápidamente los estudiantes organizaron una asamblea general en el patio principal de la UCSF alertados por la medida y en busca de iniciar acciones que visualicen su malestar con lo que ellos consideraban "un aumento desproporcionado e injustificado". Tras dicha reunión, se decidió realizar una "sentada" estudiantil en la puerta de ingreso de la casa de estudios, ubicada en la zona de barrio Guadalupe.
Te puede interesar
Alumnos de la Católica rechazan nuevos aumentos
Finalizada dicha acción por parte de los estudiantes que manifestaron su disconformidad con carteles al ritmo de redoblantes y cánticos de todo tipo contra el aumento de la cuota, UNO Santa Fe dialogó con el rector de la UCSF, el arquitecto Ricardo Mario Rocchetti, quién aseguró que "los canales de comunicación están abiertos para buscar soluciones".
"Días atrás estuve reunido con alumnos referentes de cada facultad junto a los decanos, abordando el tema en cuestión que generaba el malestar de los estudiantes, con el fin de intercambiar las consideraciones necesarias de todas las partes. Es más, ya está la invitación a abrir la mesa del diálogo cuando los estudiantes lo consideren necesario; mi responsabilidad y vocación es estar a disposición y servicio de los alumnos y de la universidad en su conjunto. Nosotros hacemos gala de una educación personalizada y por lo tanto el encuentro personal es algo esencial", sostuvo Rocchetti.
"Nosotros como institución somos una asociación civil sin fines de lucro que para el sostenimiento de los servicios académicos necesita de los aranceles que pagan los alumnos. El directorio de la universidad, teniendo en cuenta el presupuesto que eleva rectorado, lo analiza, estudia y modifica, y así se fijan los aranceles de un año al otro. El arancel, al igual que el presupuesto, es anual, y se efectiviza su pago en cuotas para facilitar y posibilitar su concreción", continuó el rector.
"El escenario económico en el cual se tomaron las decisiones arancelarias y de presupuesto en 2017, este año sufrió cambios drásticos, fundamentalmente en materia inflacionaria. Por lo tanto, lo que tuvimos que hacer fue practicar un ajuste, que en términos porcentuales, significa un 4 por ciento más respecto a lo que se había fijado. En definitiva, con estos aumentos, estaríamos alcanzado un estadio que supera apenas el 30 por ciento. Teniendo en cuenta la inflación prevista para este año del 40 por ciento, estamos proponiendo un esfuerzo compartido, aumentando la cuota los últimos tres meses del año, asumiendo la institución una parte importante; todo esto puesto en un plan de contención de gastos, posponiendo cuestiones que estaban previstas como planes de obras y adquisición de bienes, que tendrán que esperar hasta el año próximo en el marco económico que vive el país", sentenció Rocchetti.
Finalmente, el rector recordó con énfasis: "La universidad cuenta con una serie de mecanismos para poder subsidiar a todos aquellos estudiantes que se encuentren con dificultades económicas, porque lo que menos queremos es perjudicar a ningún alumno".