Santa Fe
Martes 26 de Diciembre de 2017

Un beso para Papá Noel

Abrió la puerta la más grande, de unos cinco años. La más chiquita, habrá tenido unos tres de edad, ni siquiera llegaba bien al picaporte. Las acompañaba su mamá desde la vereda y su papá las esperaba arriba del carro. "¿Tiene un juguete para dar?", pidió la mayor de las hermanas. Miraba al piso, con vergüenza. La otra se escondía detrás de ella, más tímida aún.

Acostumbradas a la negativa, volvieron al cordón de la calle y no alcanzaron a escuchar la respuesta. Adentro, una larga fila de clientes esperaba para pagar sus regalos al resguardo del caluroso mediodía santafesino. Uno de los trabajadores del bazar entró al depósito y salió con una bolsa enorme.

Se veían en su interior dos jueguitos de playa y una pelota, entre otras pequeñas cajas. Felices, la subieron al carro. Segundos después, las dos nenas volvieron a entrar al negocio. Esta vez las acompañaba su papá. Venían a decir "gracias" y darle un beso a cada uno de los vendedores.

Uno de ellos les pidió que esperen un segundo. Trajo una guitarrita. La más chica la tomó, volvió a agradecer y salió a la calle con el regalo en alto para que lo viera su mamá. Con una sonrisa de oreja a oreja, le gritaba: "¡Viste que vino Papá Noel!".