El economista y docente de la UNL, Santiago Hauque, advirtió sobre el aumento de las deudas con bancos y billeteras virtuales. "Hoy mucha gente se endeuda para pagar el supermercado, medicamentos o gastos cotidianos”, afirmó
13:22 hs - Viernes 22 de Mayo de 2026
El crecimiento del endeudamiento de las familias y el aumento de la morosidad en bancos y billeteras virtuales generan preocupación en distintos sectores económicos. En diálogo con el programa Mañana UNO, el economista y docente de la Facultad de Ciencias Económicas de Santa Fe, Santiago Hauque, analizó el fenómeno y explicó por qué cada vez más personas recurren al crédito para afrontar gastos básicos.
“El problema tiene dos causas centrales: por un lado, la enorme caída de ingresos que hubo en los últimos años y, por otro, el fuerte aumento de las tasas de interés durante 2025”, sostuvo Hauque. Según explicó, esa combinación provoca que las familias no solo necesiten endeudarse para llegar a fin de mes, sino que además deban afrontar créditos cada vez más caros. “Es un combo explosivo porque cada vez cuesta más pagar esas deudas”, resumió.
Tarjetas de crédito y billeteras virtuales, al límite
El economista señaló que las tarjetas de crédito continúan siendo el mecanismo de financiamiento más utilizado por las familias, aunque advirtió que los bancos comenzaron a restringir límites y elevar costos ante el aumento de la morosidad.
“Los bancos empezaron a retacear límites y a subir las tasas de interés de los pagos mínimos. Eso complicó mucho más el uso de la tarjeta”, explicó.
También alertó sobre el crecimiento de las deudas en las billeteras virtuales, donde el acceso al crédito es más sencillo, incluso para personas que no califican en el sistema bancario tradicional. “Las billeteras virtuales le prestan a mucha gente que un banco no financiaría, pero a cambio cobran tasas altísimas, del 200%, 300% o hasta 400% anual”, indicó.
Según Hauque, ese escenario genera niveles de morosidad todavía más elevados en ese sector.
“La gente se endeuda para comer”
Uno de los puntos más preocupantes, según el especialista, es el destino de los créditos que toman hoy las familias argentinas. “Antes uno pensaba en endeudarse para comprar un auto o una vivienda. Hoy mucha gente se endeuda para pagar el supermercado, medicamentos o gastos cotidianos”, afirmó.
En ese sentido, explicó que incluso durante eventos comerciales como el Hot Sale crecieron las compras financiadas de productos básicos como alimentos, artículos de farmacia y productos de consumo masivo. “Cada vez más personas utilizan la tarjeta de crédito para comprar comida. Eso demuestra cómo cambiaron los consumos y las prioridades”, remarcó.
La importancia de la educación financiera
Durante la entrevista, Hauque destacó la necesidad de fortalecer la educación financiera, especialmente para comprender el verdadero costo de los créditos y préstamos. “El costo financiero total incluye no solo intereses, sino también seguros, impuestos y gastos administrativos. Es importante que la gente conozca qué está pagando realmente”, explicó.
Sin embargo, aclaró que la educación financiera por sí sola no alcanza cuando los ingresos son insuficientes. “Cuando la plata no alcanza para cubrir necesidades básicas, por más organización financiera que exista, la situación se vuelve muy difícil”, sostuvo.
El debate sobre la intervención del Estado
Hauque también analizó las distintas posturas políticas frente al problema del endeudamiento. Mientras el Gobierno nacional considera que se trata de una cuestión entre privados, algunas provincias avanzaron con programas de refinanciación.
“El Gobierno nacional entiende que los bancos deben resolver este problema porque prestaron mal o demasiado caro. En cambio, provincias como Santa Fe y Córdoba buscaron líneas de asistencia para refinanciar deudas”, señaló.
Además, recordó que desde la mirada oficial se sostiene que el nivel de endeudamiento argentino sigue siendo bajo en comparación con otros países.
“En países como Estados Unidos el endeudamiento familiar es mucho más alto y está naturalizado. En Argentina históricamente hubo desconfianza hacia el crédito por la inflación y las crisis económicas”, concluyó.