Leonardo Leiva, especialista del Museo Florentino Ameghino de Santa Fe, explicó las razones de las recientes apariciones de víboras en zonas urbanas y costeras del municipio vecino
13:28 hs - Martes 12 de Mayo de 2026
La aparición de varias serpientes en distintos puntos de la ciudad de Santo Tomé, incluyendo una registrada ayer mismo frente a la Municipalidad, a metros de la costanera y de la Escuela de Comercio Estrada, encendió las alertas entre los vecinos. Para entender el fenómeno, el programa Mañana UNO convocó a Leonardo Leiva, investigador y especialista del Museo Florentino Ameghino de Santa Fe, quien aportó esta vez una mirada técnica y tranquilizadora.
Un corredor natural activo
Leiva explicó que Santo Tomé se ubica sobre el borde del río Salado, que funciona como un corredor biológico natural conectado con el sistema del río Paraguay. "Todavía hay ambientes naturales en esa zona donde vamos a encontrar distintos tipos de flora y fauna nativa", señaló el especialista, subrayando que la presencia de serpientes en la zona no es un hecho nuevo ni excepcional: "El río Salado es un corredor biológico donde hubo serpientes hace mucho tiempo y va a seguir habiendo".
En los últimos días se han registrado al menos cuatro apariciones en la costanera de Santo Tomé.
El calor como factor desencadenante
El investigador vinculó directamente estas apariciones a las condiciones climáticas recientes. "La semana pasada tuvimos días de calor intenso", recordó, y explicó que esa combinación de temperatura y humedad —popularmente conocida como "el viento de las víboras"— genera las condiciones ideales para que los animales se movilicen. Al ser reptiles de sangre fría, las serpientes tienen su período de mayor actividad en primavera y verano, cuando completan su ciclo de vida: salen de la hibernación, se alimentan, buscan pareja y paren.
Respecto a si la construcción del nuevo puente carretero sobre la zona de islas frente a la costanera podría estar incidiendo en las apariciones, Leiva fue cauto: "No sé si es tan significativo como para generar estos grandes movimientos. Lo adjudico más a cuestiones naturales". Sí reconoció, en cambio, que todo estrés en los ambientes naturales —ya sea por obras, inundaciones o incendios— puede provocar desplazamientos de fauna, tal como ocurrió años atrás durante los grandes incendios en la isla.
Cómo reconocer una víbora peligrosa
En la provincia de Santa Fe existen 55 especies de serpientes, pero solo cuatro tienen importancia sanitaria: la yarará grande, la yarará chica, la coral y la cascabel. En la zona de Santo Tomé y Santa Fe, la más frecuente es la yarará grande —también llamada víbora de la cruz—, mientras que las otras tres especies se encuentran ocasionalmente y con mayor presencia hacia el norte provincial.
Para identificarla, Leiva ofreció una descripción práctica: en el dorso presenta un diseño redondeado similar a la forma de unos auriculares, y al observar ese patrón de cerca se distingue una figura en forma de riñón con una cruz en su interior, que es justamente lo que le da su nombre popular. "Hay gente que dice que la yarará verdadera tiene una cruz en la cabeza, pero eso no siempre es así", aclaró. En la zona también habitan falsas yararás y falsas corales, que suelen generar confusión entre los vecinos.
Qué hacer al encontrar una serpiente
Leiva fue claro y enfático respecto al protocolo a seguir ante un avistamiento en zonas urbanas o de alta concurrencia como la costanera: no perder de vista al animal, manteniéndose a una distancia mínima de un metro, y llamar de inmediato a la Policía Ecológica, que cuenta con equipamiento y capacitación específica para el rescate y la posterior liberación del ejemplar en un ambiente seguro, alejado de personas y animales domésticos. El área de acción de esta división es Santa Fe y sus alrededores. En otras localidades de la provincia, la recomendación es contactar a la policía rural, los Pumas, bomberos o la policía local.
El especialista también advirtió sobre los riesgos de intentar matar al animal: "Muchas veces la persona puede ser mordida por la serpiente al intentar atacarla".
El rol ecológico de las serpientes
Leiva aprovechó la entrevista para reflexionar sobre la relación de los ciudadanos urbanos con la fauna silvestre. Señaló que el miedo irracional hacia las serpientes —muchas veces nunca vistas— lleva a reacciones desproporcionadas como matarlas, sin considerar su rol ecológico fundamental dentro del ecosistema. "Hemos perdido la relación con nuestro entorno natural inmediato", sostuvo, comparando la reacción urbana con la de personas que viven en ambientes rurales o ribereños, quienes conviven con estos animales sin mayor alarma.
El investigador recordó además que desde el Museo Florentino Ameghino se brindan charlas anuales de concientización para distintos públicos, entre ellos grupos de kayakistas y estudiantes, orientadas precisamente a enseñar a identificar las especies y a actuar de forma responsable ante su presencia.