Un producto único que viaja de Alto Verde al país
Un grupo de mujeres de Alto Verde lleva adelante un proyecto único en el país. Comercializa conservas de pescado de río de las especies amarillo, patí, armado y moncholo.

Domingo 16 de Junio de 2013

Hipólito Ruiz

Diario UNO Santa Fe

Griselda Lucero vive en Alto Verde y parte de su familia son pescadores. Hasta hace cuatro años, cuando ingresó a la cooperativa Mujeres del Litoral, asegura que no sabía nada de pescados. Hoy es una de las cuatro socias que producen conservas de pescado de río, un producto gourmet único en el país.

A sus 38 años, Griselda apuesta junto a sus compañeras a potenciar una iniciativa que la llena de orgullo para transformarla en su fuente de trabajo. “Hace cuatro años que estoy en la cooperativa. Pero por ahora no podemos vivir de esto. Igual, esa es nuestra intención. Nuestro deseo es que esto crezca y se pueda convertir en un trabajo para todas”, dijo la trabajadora que llegó al emprendimiento a través de una cuñada.

Mujeres del Litoral elabora pescado ahumado de río. Actualmente están trabajando con cuatro especies: amarillo, armado, patí y moncholo. “Este producto no contiene ningún químico. Antes estábamos haciendo el paté, pero como ahora no tenemos los elementos no pudimos seguir haciéndolo”, se lamentó.

“Antes de empezar en la cooperativa, de pescado no sabía nada. Acá aprendí a filetear, a hacer el ahumado. Esto fue algo nuevo para mí y hoy ya sé hacer muchas cosas”, añadió y al mismo tiempo destacó: “Que lleguen nuevas integrantes a la cooperativa es muy divertido. Porque hay que empezar a enseñarles todo. En ese momento uno puede ayudar a aprender a otra persona todo lo que ya aprendió. Se le enseña parte por parte cómo es el proceso”.

“A mucha gente le causa curiosidad ver este tipo de productos con pescados de río. En el barrio el pescado se comía frito y en chupín. Esto es la primera vez que lo veían y entonces nos preguntaban todo. Nosotros les llevamos para que prueben y les gustó. Para nosotras mismas fue una sorpresa ver el pescado ahumado. Eso es algo que aprendimos acá. Nosotros no conocíamos más que el pescado frito y el chupín. Estas son variedades para el pescado de río que no conocíamos”.

Además, las integrantes de la cooperativa llevaron sus productos a varias ferias artesanales del país.”Para nosotros es una experiencia muy linda porque cuando yo empecé a trabajar acá me asombré, no sabía cómo se hacía esto y la verdad es que sale muy rico. Por eso, cada vez que vamos a un lugar a mostrar el producto les explicamos a todos los que quieren conocerlo cómo lo hacemos. Esto no se hace en ningún otro lugar. Hasta el momento somos las únicas que lo hacemos. Por ahora no nos copiaron”, bromeó.

Crecimiento

Hasta el año pasado la cooperativa contó con el asesoramiento de un ingeniero en alimentos que fue el que terminó de poner a punto el producto final. La cooperativa, que nació de la mano de la Fundación Proteger, hoy está pasando por un momento de reorganización del trabajo. Hace dos semanas el intendente José Corral visitó la planta de producción y designó a una persona para que ayude a las cooperativistas en la administración y en la comercialización de los productos.

Nicolás Boetsch, comenzó a interiorizarse hace unas dos semanas sobre el trabajo de la cooperativa y en diálogo con Ser UN@ dijo: “Nosotros detectamos que hay falencias en la parte administrativa, en la compra de la materia prima y en la comercialización del producto terminado. Mientras que todo lo que tiene que ver con el trabajo de la producción y elaboración del producto está muy bien hecho. Es un producto excelente”.

“Por un lado estamos tratando de garantizar el funcionamiento de la cooperativa con los cuatro productos ahumados. La idea de la cooperativa es trabajar sobre los pescados de río, especialmente sobre los bagres, que son los de pesca variada y que son los que están más devaluados. La gente hoy cree que un surubí o un dorado es más rico que un patí, y eso no es así. Por eso queremos revalorizar a los bagres”, sostuvo.

El paté de pescado, otra de las especialidades de la cooperativa, también se hace sobre esas especies. Sin embargo, hace cinco meses la planta sufrió actos de vandalismos y se llevaron la máquina para hacer el paté, una balanza y otras herramientas.

Sin embargo, la cooperativa, Proteger y la Municipalidad decidieron sostener el proyecto y evalúan para un futuro poner en marcha un proyecto para trabajar los filetes despinados de boga y las postas de surubí ahumadas y cerradas al vacío. “Pero lo primero que se quiere hacer es garantizar que la cooperativa funciones con estos productos”, aclaró Boesch.

La comercialización

La idea es que estos productos estén en todas las fiambrerías y vinerías de la ciudad. “Queremos que la gente tenga acceso al producto que es orgánico y que habla de los santafesinos, de nuestros ríos, de nuestros pescados y tiene un precio que es accesible. Queremos que todos los santafesinos puedan disfrutar del producto”, dijo Boetsch.

“Dentro de los objetivos de la cooperativa está el generar puestos de trabajo y agregarle valor al pescado. Nosotros compramos pescado a 10 pesos el kilo y eso, después de la elaboración que hace Mujeres del Litoral, se termina vendiendo con un 300 por ciento de valor agregado”, apuntó.

Actualmente la cooperativa tiene una articulación con el municipio local y con la Universidad Nacional del Litoral, que a través de un programa de economía social comenzará a brindarles asesoramiento en la administración, cálculo de costos y precios, entre otros temas.

El producto ya está en algunos negocios de la ciudad de Santa Fe, en el local de la municipalidad en el Mercado Norte, y en algunos pueblos del interior de la provincia. La idea de Mujeres es llevarlos a los supermercados –en algunos ya están a la venta– y también a las casas de turismo de la ciudad, porque se quiere instalar el producto como una marca de la ciudad. De hecho Manjares del Litoral ya forma parte de los regalos institucionales que realiza el intendente José Corral.