Jueves 22 de Octubre de 2015
La Escuela de Educación Técnica Particular Incorporada Nº 2.028 del barrio San Lorenzo ya se está preparando para el fin del ciclo lectivo y el inicio del nuevo. En ese marco, la dirección de la entidad abrió las inscripciones para los cursos de capacitación laboral –en ayudante de cocina, peluquería, herrería, carpintería, técnicas ornamentales, estilista, operador de gestión informática, manualidades, creación con pastas y reparador electricista– que allí se brindan, los cuales tienen un año de duración y cuentan con el aval del Ministerio de Educación de la provincia.En ese sentido, desde la dirección de la entidad destacaron que el costo del alistamiento es de $70 y que el arancel mensual que deberán pagar los alumnos será de $50. “Los costos son muy accesibles porque nuestra intención es que nadie se quede afuera de incorporar conocimientos, los cuales pueden ser muy útiles a la hora de tener que buscar un trabajo”, explicó en diálogo con Diario UNO la vicedirectora de la entidad, Paola Messín, al tiempo que agregó: “Además, debemos mencionar que tenemos a disposición de los alumnos una copa de leche y un comedor que funcionan en nuestra institución, como así también una salita para niños con el fin de que sirva como espacio de contención durante las horas en que sus progenitores están en clase”.
Al respecto vale aclarar que la escuela funciona en doble turno, por la mañana de 9 a 12.30; y por la tarde de 13.45 a 17.20. En esa línea, y a los fines de que la apertura a la comunidad sea plena, desde la institución informaron que no se piden requisitos de ingreso y que todos los talleres son aptos para jóvenes desde los 15 años.“El límite de edad no es para nada excluyente y tiene que ver con que en la historia de nuestra entidad hemos tenido alumnos de hasta más de sesenta años, y actualmente hay niños de doce que están cursando el taller de creación de pastas (se aprende a trabajar materiales como cerámica y similares)”, argumentó en ese sentido la vicedirectora de la escuela Nº 2.028, quien dejó en claro que el cupo por género es muy parejo, hecho que tiene relación con la diversidad existente en la actualidad en lo referente a salidas laborales.Sobre ese punto, Paola Messín destacó: “Por eso aclaramos siempre que no hay imposiciones respecto de quiénes se pueden anotar en cada curso, porque depende de los gustos y preferencias de cada uno”.En otro sentido, y al hacer referencia al lugar de procedencia del alumnado asistente a la escuela de barrio San Lorenzo, la vicedirectora de la entidad detalló que “llegan chicos también desde zona norte y hasta de Santo Tomé”. Amplitud. La entidad impulsa cursos de ayudante de cocina, peluquería, herrería, entre otros. Para inscribirse Al hacer referencia al modo de anotarse, desde la dirección de la escuela invitaron a los interesados a concurrir a su sede de Entre Ríos 3936 en el horario de 8 a 17.También se puede llamar al teléfono 4582816, o visitar el sitio de Facebook que la entidad tiene disponible (denominado Escuela San Lorenzo). Cincuenta años de vida La Escuela Técnica Nº 2.028 –que este año se encuentra celebrando sus primeros 50 años de vida– es una de las instituciones más características y fundamentales del barrio San Lorenzo. No sólo porque allí concurren cotidianamente niños, jóvenes y adultos que se encuentran para producir y crear, sino también por la historia de creación que encierra.Y es que la misma fue creada por los sacerdotes Atilio Espinosa y Edelmiro Gasparotto, párrocos de las iglesias San Antonio de Padua y Nuestra Señora de La Merced, respectivamente, a fines de 1950, quienes según cuenta la historia en el constante tránsito por las calles del barrio se encontraron con un señor de apellido Pallero, propietario de un rancho bastante deteriorado de la zona, quien les ofreció a cambio de algunas mejoras en su casa y ciertas provisiones de alimentos la parte delantera de su vivienda para la creación de un pequeño taller de costura destinado a adolescentes. Dicho espacio terminó siendo una escuela, la cual a lo largo de los años, a pesar de los contratiempos que debió soportar producto de la inseguridad existente en la zona y en algunos casos por falta de recursos, tuvo un crecimiento exponencial que se traduce en su cupo que hoy supera a los 150 alumnos y que hasta llegó en algún momento a alcanzar a los 250. “Los cursos tienen una parte teórica y otra que es de práctica en terreno” En cuanto a cómo orienta el trabajo con los alumnos que asisten a los distintos cursos de formación que se dictan en la Escuela de Educación Técnica Particular Incorporada Nº 2.028, la vicedirectora de la entidad, Paola Messín detalló: “Los mismos constan de una parte teórica y de otra de práctica en terreno”.En esa línea, la mujer dejó en claro que estos últimos son de gran transcendencia “debido a que muchas veces se transforman en la puerta que les permite a los chicos encontrar un trabajo”. “Ejemplos tenemos muchos y eso nos enorgullece”, dijo Messín, quien para finalizar dejó en claro que todas las clases son dictadas por profesionales idóneos en cada materia.