Cuatro hermanitos nacidos en Villa Constitución, de entre 9 años y 16 meses, fueron entregados ayer en guarda preadoptiva a una pareja que vive en el Gran Rosario. Los menores habían sido separados de su familia biológica a raíz de severos problemas de violencia y durante más de un año estuvieron cada uno con una familia solidaria que los contuvo. En paralelo, la Justicia y el Estado santafesino comenzaron una intensa búsqueda para dar con una nueva familia dispuesta a concretar la múltiple adopción. El matrimonio apareció, durante meses estrecharon un fuerte vínculo que ayer empezó a formalizarse. Por seis meses se les otorgó la guarda preadoptiva de los menores que, de no mediar conflictos, se convertirá en adopción plena a más tardar en medio año.

La resolución judicial generó a la vez un conflicto con una de las familias solidarias. Gustavo y Carina, que habían recibido al más chiquito de los hermanos al mes de vida, pretendían adoptar a "Peque" y sus hermanos, pero el magistrado no lo convalidó y provocó enorme desazón y angustia, que fue exteriorizada en distintas apariciones públicas.

"Lo que pasó con esta causa fue casi un milagro", confió emocionado a La Capital el juez de Familia de Villa Constitución, Oscar Davini. "No es fácil conseguir una pareja que esté dispuesta a adoptar a cuatro hermanitos", agregó.

La subsecretaria de los Derechos de la Niñez, Adolescencia y Familia de Santa Fe, Andrea Travaini, destacó la "labor en conjunto llevada adelante durante meses por la Justicia de Familia de Villa Constitución, el Registro Único Provincial de Aspirantes a Guarda con Fines Adoptivos (Ruaga) y la Defensoría de Niñas, Niños y Adolescentes de la provincia, que permitió arribar a este desenlace tan emocionante".

Según pudo reconstruir La Capital, los cuatro hermanitos de 9, 6, 4 y 16 meses fueron separados de su familia biológica ante reiterados casos de violencia. "Vivieron una historia espantosa", se limitó a graficar el juez Davini.

A falta de un integrante de familia ampliada que se hiciera cargo, los niños fueron declarados en situación de adoptabilidad. Mientras el Ruaga inició la búsqueda de una familia para los tres niños y la niña, fueron entregados provisoriamente a parejas adherentes al programa de Familias Solidarias.

La búsqueda se extendió varios meses hasta que apareció una pareja sin hijos biológicos que vive en una pequeña ciudad del Gran Rosario. Con asistentes sociales, psicólogos y otros profesionales se inició el vínculo entre los hermanitos y la pareja interesada en la adopción.

"Todos los informes interdisciplinarios solicitados coincidieron que el vínculo se había empezado a concretar y por esa razón se les otorgó la guarda preadoptiva por el máximo que establece la ley, que son seis meses", contó el magistrado.

Transcurrido ese plazo, de no mediar conflictos, la pareja recibirá de parte de la Justicia la adopción plena de los cuatro hermanitos menores de edad.

Para Travaini, "haber conseguido que los cuatro hermanos estén en el mismo hogar con una familia dispuesta a dar tanto amor es un gran logro de todo el sistema".

"No abundan los casos de familias que acepten adoptar cuatro hermanos, ya que implica un gran cambio respecto a cómo venían siendo hasta ahora sus propias vidas", agregó.

Por su parte, Gustavo Monduzzi, que alojó como Familia Solidaria a "Peque", no ocultó su desazón con el desenlace de la historia. "Recibimos a Peque cuando tenía 34 días por 90 días, prorrogables como máximo por otros 90. Pero al final se quedó con nosotros hasta hoy (por ayer), en total casi 15 meses".

"Sabíamos -continuó- como adherente al programa Familias Solidarias que no podíamos adoptarlo, pero el mismo Estado que nos niega esta opción por una cuestión legal fue el mismo que incumplió los plazos originales y desconoce el fuerte vínculo que generamos con Peque. Hace unas semanas pedimos la guarda preadoptiva de él y sus hermanos y lamentablemente nos fue denegada".

"Y hoy (por ayer) nos arrebataron a Peque en los Tribunales de Villa Constitución", cerró.