Martes 22 de Septiembre de 2020
Septiembre es el mes de los lapachos rosados en la ciudad de Santa Fe. Oriundos del noreste del país -son la flor provincial de Misiones- cuando florecen pierden todas las hojas y se llenan de miles de racimos de campanitas de un rosa intenso.
Basta con levantar la cabeza del celular para ver los manchones rosados a lo largo de los barrios. Pero hay que apurarse, duran unas pocas semanas.
Estas especies llegan a ser árboles frondosos de hasta 30 metros de altura, copa redondeada y hojas caducas, sólo que, al ser de origen tropical, la caída de sus hojas se produce entrando la primavera. Tienen tronco recto y limpio desprovisto de ramas de 8 a 12 metros de su base. El florecimiento prematuro de los lapachos es un auténtico placer para la vista de los santafesinos.