Pablo Imhoff, el youtuber santotomesino que recorrió América en moto hasta Alaska, revela recuerdos, emociones y detalles curiosos de su aventura de cinco años. Desde rutas épicas hasta momentos de miedo y objetos que se volvieron inseparables, comparte el viaje detrás del viaje.
Domingo 24 de Agosto de 2025
En esta entrega rápida y directa, Pablo responde a un ping pong de preguntas que nos permite asomarnos a los recuerdos más intensos de su aventura. Desde la ruta que nunca olvidará hasta comidas, olores y anécdotas que no llegaron a sus videos, el santotomesino nos lleva de la mano por los instantes que hicieron único su viaje.
Con un millón y medio de seguidores atentos a cada paso, Imhoff reconstruye en palabras lo que significó recorrer miles de kilómetros sobre su Econo, enfrentando desafíos, sorpresas y encuentros inesperados.
Rapiditas, lo primero que pensás si te digo…
-
La mejor ruta para andar en moto:
“la ruta 40 sin dudas”
-
El mejor acampe del viaje:
“Hubo muchos, pero creo que el salar de Uyuni fue épico”
-
Un momento de miedo:
“Otro acampe, en la ruta 40; El Abra del Acay. Fue un acampe épico pero bastante peligroso. A casi 5 mil metros de altura, en medio de una tormenta de nieve, con principios del mal de altura”
-
El lugar que más te sorprendió:
“Ufff… creo que las ruinas mayas de Tical en Guatemala, donde pude presenciar y ver un jaguar”
-
Una comida que no te vas a olvidar:
“el seco de pollo en Ecuador”
-
Un sonido que te lleva directo al viaje:
“Puede ser que sea el motor de la lancha con el que cruzamos el Tapón del Darién de Colombia a Panamá; sin dudas. Escuchar ese motor durante horas, en medio del mar Caribe me transporta a ese lugar”
-
Un olor que te quedó grabado:
“el olor y humedales de la selva en la Amazonia ecuatoriana”.
-
La anécdota más increíble que no subiste a YouTube:
“un viaje dentro del viaje que no se puede contar porque visité una isla. Fue algo muy lindo que no quedó en YouTube, algún día quizás los cuente”
-
Una ayuda que te ofrecieron:
“Ufff, miles. Sorprende cuando la gente de la nada aparece y te da dinero, algunos conociéndote y otros sin conocerte. Habla mucho de cómo la gente empatiza con un viajero”
-
El objeto que llevaste durante todo el viaje y nunca perdiste:
“el bidón de agua en la moto”
-
¿Cuántas veces se rompió la moto?:
“Muchísima, tendría que hacer memoria y mirar los videos. Pero roturas grandes, cuatro o cinco. Dos veces el motor. Alguna que otra rotura en Colombia. La horquilla en México”