Uno de cada cuatro hipertensos no está controlado
Además, según el cardiólogo Daniel Piskorz, hay 800 mil personas afectadas. Los casos de muerte súbita y la prevención. Factores de riesgo y la salud mental 

Martes 02 de Junio de 2015

“En la provincia de Santa Fe hay 800 mil personas con hipertensión arterial y solo una de cada cuatro de ellas la tiene controlada”, aseguró en diálogo con Diario UNO Daniel Leonardo Piskorz, santafesino y vicepresidente 2º de Federación Argentina de Cardiología (FAC).

Realizó estas declaraciones en ocasión del XXXIII Congreso Nacional de Cardiología que se realizó en Rosario, el pasado fin de semana. El cardiólogo habló también de la muerte súbita, un tema que –tristemente– está instalado en la agenda de los medios y de la gente, por casos de santafesinos que murieron recientemente de esa forma. Finalmente, se refirió al Registro Nacional del Estado Cognitivo de Hipertensos, que realiza el grupo Corazón y Cerebro de la FAC. El mismo busca evaluar el estado cognitivo de pacientes hipertensos.—Doctor, el de la hipertensión es un problema que merece especial atención por los problemas que genera. ¿Cómo se puede comenzar a revertir esto?—Hay dos tipos de medidas. Las políticas de Salud Pública: es decir, aquellas acciones masivas que están dirigidas a la población en general como reducir el consumo de sodio en alimentos procesados, algo sobre lo que en los últimos seis u ocho años se ha estado trabajando con buenos resultados. Otra es reducir el agregado de sal en las mesas y la prohibición de los saleros en las mesas de los locales de comida. Segundo, los tratamientos dirigidos e individualizados: los consejos que el médico le brinda al paciente de manera individual, entre ellos llevar hábitos de vida saludables; realizar actividad física regularmente; comer cinco porciones de frutas y verduras todos los días; eliminar el agregado de sal en la cocción de los alimentos; reducir el agregado de sal cuando los alimentos están cocinados y servidos en el plato y reducir el consumo de bebidas alcohólicas: no más de dos vasos de vino u otras bebidas alcohólicas por día.Entre el luto y la preocupación  El deporte (profesional y amateur) en la provincia de Santa Fe se encuentra entre el luto, la preocupación y tratando de repensar los modos de evitar casos de muerte súbita. En menos de dos meses hubo cuatro casos que afectaron a santafesinos.A principio de marzo, Santiago Gilliard, un chico de 14 años que entrenaba básquetbol en Rivadavia Juniors de Santa Fe murió por problemas coronarios. “Cerca de las 20.30 de un lunes cerraba la práctica tirando foules cuando cayó desplomado al piso. En ese momento, fue asistido rápidamente por el médico del plantel de la primera de la institución, que se encontraba en el gimnasio para asistir a la práctica. Se le realizaron intentos de reanimación y, ante la gravedad del cuadro, fue trasladado de emergencia al hospital José María Cullen, donde llegó con signos vitales. Pero a los pocos minutos hizo un paro cardíaco y falleció. El adolescente no tenía antecedentes cardíacos”, informó Diario UNO en ese momento.Días después, en Rosario, el periodista y político Carlos del Frade, literalmente, volvió a vivir: corriendo una maratón tuvo muerte súbita y Dios quiso que una cardióloga que también corría lo viera caer. Ella y otro médico lo reanimaron y luego lo llevaron a una clínica en donde tuvo otros dos paros cardiorrespiratorios. Y, a pesar de ello, salió airoso.Más recientemente, el 24 de mayo, el jugador rafaelino y defensor del Atlético de Paraná, Cristian Gómez, se derrumbó repentinamente en la cancha de Boca Unidos de Corrientes durante un partido del Nacional “B”. Reaccionó a los trabajos de reanimación pero sufrió un parto cardíaco en la ambulancia que lo trasladaba. Finalmente, el domingo pasado Mercedes Aguirre, de 62 años, se descompensó en pleno partido de hockey en Santa Fe capital y fue trasladada al hospital Cullen, donde falleció por un paro cardiorrespiratorio a causa de un desgarro de la arteria aorta.Consultado Daniel Leonardo Piskorz sobre esto que tanto preocupa en la coyuntura actual, consideró: “La muerte súbita en los deportistas es algo excepcional, ocurre ocasionalmente. Todos, los de elite o de competencia, deberían tener una vez al año un examen cardiovascular completo. Incluso algunas asociaciones deportivas lo hacen rutinariamente y no los dejan competir si no lo tienen”.—¿Qué estudios deben hacerse los deportistas profesionales, los amateur y todas las personas que comiencen a realizar alguna actividad física? —Un examen cardiovascular con electrocardiograma y ecocardiograma –fundamentalmente si tienen diabetes, colesterol, hipertensión o antecedentes familiares–, es una buena forma de prevenir el desarrollo de estos eventos cardiovasculares. Aquellas personas que quieren realizar actividad física para tener un estilo de vida saludable, con un electrocardiograma y un chequeo cardiológico general es suficiente.Vale señalar que otros cardiólogos, además de lo anterior, recomiendan pruebas de esfuerzo (ergometrías).Consecuencias a nivel cognitivo  Daniel Piskorz aseguró que la relación entre los factores de riesgo y el deterioro cognitivo es muy estrecha. “La presencia de hipertensión, colesterol, tabaquismo o diabetes, genera lo que se llama enfermedad microvascular. Es decir, pequeños infartos cerebrales que individualmente son insignificantes pero que luego se van conglomerando (juntando), generando pérdida de masa encefálica (masa neurológica). Esto provoca el deterioro cognitivo, que empieza generalmente con trastorno de la memoria, trastornos para relacionar objetos, etcétera. N o hay déficit cognitivo si no hay enfermedad vascular. Y no hay enfermedad vascular si no hay factores de riesgo cardiovasculares. —¿Qué es el Registro Nacional del Estado Cognitivo de Hipertensos? —Mediante él se busca relacionar el estado cognitivo de hipertensos con una serie de test mentales (de memoria y asociaciones). Estos estudios permiten un diagnóstico objetivo de la presencia de deterioro cognitivo y su relación con los valores de presión arterial, los niveles de colesterol y glucemia. Ha reunido 1.000 pacientes y han participado cerca de 20 centros de todo el país. Falta procesarlo. Conclusión: tratar los factores de riesgos cardiovasculares ayuda a la salud cognitiva, a la salud mental. Por Mariano Ruiz Clausen / mruiz@uno.com.ar