Sábado 09 de Febrero de 2019
El humo se desprende con intensidad cubriendo la distancia entre los rostros, el olor se siente aromatizado y los participantes del círculo juegan a retener el vapor por unos instantes.
“Vapear”, es la nueva tendencia que gana espacio en Santa Fe y que se observa entre adultos y jóvenes que portan entre sus dedos un vaporizador.
El dispositivo, electrónico, imita el efecto de un cigarrillo: a través de una resistencia el equipo levanta temperatura generando el vapor del líquido o esencia, compuesto por extractos vegetales y glicerina entre otros. Estas esencias se evaporan y pueden contener diferentes graduaciones de nicotina o solo ser saborizadas.
Estos nuevos aparatos son sinónimo de cigarrillos electrónicos, ya que a pesar de la diferencia en su anatomía, tienen la misma forma de funcionar y se emplean con el mismo objetivo: dejar de fumar.
A pesar de que la comercialización de estos dispositivos no está normada, la demanda en la ciudad de Santa Fe es sostenida y va en aumento.
Los vendedores consultados por UNO Santa Fe confirmaron que en el 70% de los casos los clientes buscan adquirir los vaporizadores con el objetivo de dejar de fumar. En este caso el público está integrado por adultos que rondan los 40 años.
“El objetivo primordial es dejar de fumar, porque la gran mayoría logra dejarlo. La gente que viene a comprarlo viene con la decisión de dejar de fumar”, afirmó uno de los vendedores consultados.
El resto del mercado son jóvenes que eligen comprar estos aparatos solo para uso recreativo.
“Se está empezando a solicitar más de los jóvenes en el último tiempo. Por suerte siempre piden sin nicotina. Lo cual evita que entren al vicio del tabaco”, destacó otro de los comerciantes que se dedica a la venta de estos aparatos.
El valor de los vaporizadores no es un factor menor, ya que este ronda entre los $1.500 a $8.000.
El costo difiere en relación a la calidad y durabilidad del equipo que funciona a batería, mientras algunas se extienden por el plazo de una semana otros solo duran un día.
“La diferencia en el precio dependerá de la cantidad de vapor que tira el equipo, la calidad del sabor que se sienta de las esencias y la duración de la batería”, sostuvo uno de los vendedores.
Sin embargo aseguran que por la suma de $2.000 se puede conseguir un equipo que despida bastante vapor.
En tanto las esencias que se emplean para cargar el vaporizador rondan entre los $200 a $300, dependiendo si son nacionales o importadas. Estas se pueden encontrar con agregado de nicotina o solo saborizadas con varias opciones como chocolate, vainilla o menta.
Para los que adquieren el dispositivo con el propósito de dejar el mal hábito se recomienda comenzar con las del primer tipo tomando como base el consumo de cigarrillos.
“Si una persona fuma 20 cigarrillos conviene empezar con 6 miligramos de nicotina e ir reduciendo el nivel hasta lograrlo”, explicó uno de los comerciantes que hace un año se dedica a vender este producto.
Al momento de adquirir un vaporizador es importante que el equipo cuente con garantía, si bien los sitios de compraventa ofrecen dispositivos a precios tentadores, los comerciantes recomiendan realizar la adquisición en lugares donde el cliente pueda acudir si surgen dudas o problemas con el aparato. “Si se compra en internet y es trucho, no hay forma de reclamar porque se compra algo que no está regulado”, afirmó uno de los consultados.
Los problemas más habituales que se pueden dar están vinculados con la duración de la batería y la falta de repuestos.