Vecinos renombran una calle en memoria de un policía asesinado
Los habitantes de barrio Los Ángeles votaron y ahora un pasaje lleva el nombre de Sergio Simón, quien murió al intentar evitar un robo en un comercio que custodiaba. Fotos.

Domingo 01 de Septiembre de 2013

Cada barrio tiene una identidad propia que le imprimen sus vecinos: colores, estilo y costumbres únicas. Pero para que esa identidad sea completa, tiene que poder ser resumida en alguna palabra. Si una calle no tiene nombre, esa identificación está incompleta, no se la puede referenciar. Y así, se suman las complicaciones prácticas y cotidianas. ¿Cómo se le explica a un servicio de emergencias médicas a dónde tiene que ir la ambulancia? ¿Y al cadete de una rotisería? ¿Cuántas vueltas tienen que dar los amigos para llegar de visita?.

Los interrogantes, propios de muchos vecinos de barrio Los Ángeles, fueron tema de discusión de un grupo de jóvenes de la zona, que decidió tomar cartas en el asunto y hacer un pedido de proyecto de ordenanza, a través de una concejala de Santa Fe, para que la cuadra donde viven, en el corazón de barrio Los Ángeles, tuviera un nombre. Cansados de explicar que vivían en una arteria conocida como 1º Pasaje, organizaron una votación entre los habitantes de la cuadra y eligieron la nomenclatura. Y así resolvieron dos cuestiones: la primaria, tener una calle con identidad, y la más profunda: que esa identidad estuviera estrechamente ligada a la historia del lugar.

Así, la semana pasada, el Concejo Municipal aprobó la denominación del pasaje que se ubica entre y paralela a las calles French al sur y Beruti al norte a la altura, de este a oeste, del 4.500, 4.600 y 4.700, con el nombre Sargento Sergio Gustavo Simón. El nuevo nombre rinde homenaje a la memoria de un policía que vivía allí, pero que hace 21 años perdió su vida en cumplimiento de su deber al intentar evitar un robo en el comercio que custodiaba en el centro de la ciudad de Santa Fe. En la cuadra que ahora lleva su nombre aún vive su hermana, Mercedes, y sus sobrinos. El proyecto fue presentado en el Concejo por Fanny Jara (FPCyS-UCR) a pedido de Matías Antoniazzi (25) y Nicolás Machuca (24).

Desde su primer día

En el caso de Nicolás, los recuerdos que tiene de Sergio Simón, tienen mucho que ver con su historia personal. Fue el sargento quien llevó a la mamá de Nicolás al sanatorio cuando él estaba a punto de nacer. Es que en aquel momento, Simón era chofer de la policía y usó el móvil para hacer el traslado de urgencia.

“Elegimos tres nombres posibles para armar la votación. De Sergio se acordaban todos los vecinos, él hablaba mucho con todo el mundo y su muerte fue un hecho muy duro para todos los que lo conocíamos. Creo que eso fue también lo que sumó diferencia de votos con los otros candidatos: tuvo una muerte muy violenta y en cumplimiento de su deber. Entre los vecinos nuevos, que no lo conocían, cuando se enteraron cómo fue el episodio, se inclinó la votación”, explicó Nicolás.

Como parte del proceso de selección de la nomenclatura, los vecinos se plantearon tres nombres de personas que representan la identidad barrial. Confeccionaron planillas y un sistema de votación por el cual se repartía una planilla, que debía ser completada por cada una de las familias. Tenían derecho a voto todos los habitantes de todas las casas frentistas mayores de 18 años. En total, hubo 110 sufragios.

Los otros candidatos eran Ricardo Conti, abogado; y Carlos Zárate, trabajador que entre otros lugares se desempeñó en la Banda del Liceo Municipal, ambos también ya fallecidos. “Conti vivía en la esquina, y era muy apegado a los chicos del barrio, jugaba mucho con ellos, y Zárate se encargaba de cuidar la plaza (que, desde que ocurrió el crimen en agosto de 1991, también lleva el nombre de Sergio Simón)”, añadió Nicolás.

Y continuó Matías: “Lo más importante es que fue una elección de los vecinos querer recordar y contar la historia de alguien que significó mucho para el barrio. Más allá de que es complicado vivir en un pasaje sin nombre, nosotros quisimos tener algo propio. Si no le poníamos el nombre de un prócer y listo. Pero esto tiene otro significado, es un reconocimiento a lo nuestro. En particular, le queremos agradecer a Federico Bastías, que es un chico que vivía en el barrio, y que ahora trabaja en el Concejo y que fue quien nos ayudó a iniciar la tramitación de la iniciativa”.

Para Mercedes, la hermana de Simón, la elección del nombre de su hermano fue un motivo de orgullo. “Como hermana yo siempre lo tengo presente, pero esto es un reconocimiento que trasciende la vida familiar y le da una permanencia cotidiana en este barrio que él quería tanto. Sergio tenía 28 años cuando lo mataron. Era buen padre de familia, solidario con todos, y fue una pérdida muy profunda para todos. Dejó dos hijos preciosos, un varón y una nena que tenía 40 días cuando lo mataron”.