En la mañana de este lunes y a través de la publicación del Boletín Oficial, se conoció la noticia, de que por decreto nº1669/2014, la secretaría de Cultura de la Nación, dependiente del ministerio de Cultura, propone declarar Monumento Histórico Nacional al Puente Colgante, “Ingeniero Marcial Candioti” de la ciudad de Santa Fe.

El pedido había sido realizado por la provincia en marzo de este año.

Entre los principales fundamentos para el nombramiento se destaca que “la relación entre la ciudad de Santa Fe y el Puente Colgante, conformando una imagen simbólica que es parte inseparable de la identidad e idiosincrasia de la región y conserva una larga e interesante historia que data de varios puentes que colapsaron en sucesivas inundaciones, un derrumbe casi total y una posterior restauración luego de muchos años de abandono”.

La historia del PUENTE santafesino:

El Puente Colgante de Santa Fe es un viaducto de la ciudad de Santa Fe de la Vera Cruz (provincia de Santa Fe, Argentina) que atraviesa la laguna Setúbal, uniendo las avenidas Costanera Oeste y Este que bordean ambas márgenes de dicha laguna. Es un símbolo de la ciudad de Santa Fe y cuenta con una larga historia que incluye un derrumbe casi total y su posterior restauración luego de muchos años.

Concebido originalmente para trasladar agua proveniente desde Colastiné, el puente colgante actualmente sirve como atractivo turístico, y para comunicar la ciudad con la Costanera Este, la Ciudad Universitaria, el barrio El Pozo, etc.

El puente colgante fue el único paso vehicular hacia el este hasta la construcción del viaducto Oroño, comenzado en 1968 y concluido en 1971. Ambos puentes se encuentran apenas separados entre sí.

CONTEXTO HISTÓRICO

A principios del siglo 20, era indispensable poseer un servicio de agua potable en una ciudad que ya contaba con más de 40 mil personas.

En 1904-1905 se construyó el puente carretero de madera dura con el propósito de habilitar un paso vehicular hacia Rincón/Colastiné y servir también para traer agua en cañerías desde allí. Pero jamás pudo ser usado pues la crecida de 1905 lo arrastró junto con el cruce del ferrocarril, ubicado 150 metros aguas abajo.

Por esto se creó en 1909 un puente acueducto de estructura mixta que sólo soportaba el peso de las cañerías de agua, pero no servía como paso hacia Rincón. Sólo duró 3 años, el río y los camalotes tiraron este nuevo puente.

Luego se proyectó en 1915 un puente carretero de estructura metálica, pensado para resistir crecientes y camalotes, pero no pudo concretarse, pues los precios del metal subieron mucho durante la primera guerra mundial.

Para 1914, Santa Fe contaba con 70 mil habitantes y el servicio de agua potable necesitaba de un mayor caudal de agua para abastecer a los santafesinos.

Se presentó un nuevo proyecto en 1916 para la construcción de un puente carretero de hormigón armado. Se llamó a licitación el 12 de abril de 1917, pero las ofertas presentaban costos demasiado elevados.

En ese momento sólo había una cañería de 12 km de sólo 4 dm de diámetro que tomaba agua desde Colastiné y cruzaba la laguna Setúbal por un viejo puente que cayó en 1919.

Se suministró una tubería flotante por parte de la Dirección General de Navegación y Puertos, lográndose unir nuevamente Colastiné con la planta potabilizadora en Santa Fe. Sobre este acueducto volvió a construirse una nueva obra que nuevamente volvió a ser arrasada en 1921.

En 1920 comenzó a construirse un puente-acueducto de cemento armado, pero sólo pudo terminarse un solo pilotaje, pues las aguas no descendían.

Había una presión ciudadana importante para que se garantizara agua potable a todos los santafesinos. Además, la laguna impedía la expansión de la ciudad hacía el lado este, pues sólo podría cruzarse en embarcaciones o ferrocarril.

Las autoridades nacionales se decidieron a la construcción del puente colgante en 1921, que debería ser mejor pensado que sus predecesores. Fue nombrado como el santafesino Marcial Rafael Candioti, presidente de Obras Sanitarias de la Nación en aquel momento. Este organismo se encargó de dibujar los planos que sirvieron para la licitación del puente en la década del 20. Estos mismos planos fueron utilizados en la reciente reconstrucción del puente colgante.

Caída del puente en 1983

El 28 de septiembre de 1983 fue un penoso día para Santa Fe. Para sorpresa de todos y bajo la atenta mirada de vecinos y periodistas, parte del puente colgante caía luego de una terrible inundación que había durado varios meses.

La antena Este colapsó a las 16:35. El diario santafesino El Litoral publicó ese día, retrasando la salida por tal acontecimiento, “Un adiós que quiere ser hasta luego”. Un hasta luego que significó casi 20 años. Parte del puente quedó hundido en la laguna Setúbal y se recuperó en 1984.

La gestión del entonces gobernador Vernet quedó asociada con el escándalo que produjo la comprobación de irregularidades en la venta de partes del puente colgante. El material rescatado se llevó al puerto de la ciudad, donde quedó en custodia del gobierno provincial. Meses después, ese material fue vendido como chatarra.

Reconstrucción

La reconstrucción del puente era muy deseada por la mayoría de los santafesinos, ya que éste siempre había sido un orgullo para la ciudad. Los trabajos comenzaron en abril de 2000 por parte de la empresa CCI Construcciones y se procuró respetar en gran parte la estructura original de la década del 20. Esto es claro, por ejemplo, en la inclusión de una tubería que no cumple ninguna función, pero que sí lo hacía en su primera construcción.

El puente, una vez reconstruido, preservó los elementos originales, integrándolos a los nuevos y contrastándolos, sin romper la unidad visual de la obra. Este nuevo puente conserva la antena oeste original, armada en el año 1924. La nueva antena fue construida en la ciudad de Esperanza, por la empresa Ferma. Llegó a Santa Fe a fines de abril de 2001 y fue montada con una gigantesca grúa el 6 de julio de ese año. Se diferencia de la antigua antena en que carece de remaches, siendo sus uniones realizadas por soldadura.