La convocatoria comenzó de forma puntual, a las 15.30. El escenario elegido en esta oportunidad fue el predio del parque de la Locomotora, ubicado en la avenida 7 Jefes.

Las condiciones climáticas acompañaron para que las cientos de familias que se hicieron presentes pudieran acompañar el reclamo. Con pancartas, globos rosados y celestes y banderas argentinas los manifestantes siguieron con atención los diferentes testimonios que se dieron sobre el escenario, a pesar de las diferencias el pedido era uno solo: defender las dos vidas, la de la madre y la del niño por nacer.

El reclamo central de los movimientos provida se centra en el pedido a los legisladores del rechazo al proyecto de ley que prevé la posibilidad de interrumpir el embarazo hasta la semana 14 de gestación.

Desde la organización del evento Ana Falco, integrante de la Iglesia Católica, se mostró conforme con la amplia convocatoria que tuvo y destacó la presencia de distintos cultos en la jornada.

"Creo que es un camino que estamos por recorrer en miras a las instancias finales que serán el 13 de junio", sostuvo Falco. Ese día el proyecto de ley que prevé la posibilidad de interrumpir el embarazo en la semana 14 de gestación será tratado por el Congreso de la Nación.

"Creo que ahí tenemos que estar todos presentes", afirmó Falco quien más adelante dijo que en los días previos al tratamiento del proyecto se llevarán a cabo nuevas actividades.

"El 10 volveremos a estar en la calle, estaremos todas las ciudades moviéndonos. Para poder hacer fuerza y mostrar que hay mucha gente que quiere las dos vidas", agregó.

Los movimientos provida rechazan la interrupción del embarazo y hacen suyo el argumento que defienden las ciencias: que desde el comienzo hay concepción.

Testimonios

La única voz masculina de la tarde fue Carlos, quien brindó su testimonio de vida y el su hija, Sofía. Carlos hoy tiene 62 años, con tres hijos mayores y un divorcio en la espalda decidió apostar al amor cuando en un grupo de oración conoció a una joven con quién comenzó una nueva relación.

"Compartiendo el grupo y actividades nos enamoramos y terminamos en pareja", dijo el hombre y precisó que eso fue en 2007. En abril de 2008 el test de embarazo dio positivo. "Yo contento, pensaba casarme, formar una familia de nuevo -relató Carlos. Ahí me llevé a sorpresa de que mi novia me planteó que no tenía vocación de madre, que no figuraba en su agenda de vida ser mamá".

Ante las diferencias que se plantearon en la pareja y los deseos de abortar de su pareja, Carlos le propuso que dejara de lado esa idea ya que él se haría cargo de la criatura.

"Tenia tres hijos, sabia preparar mamaderas, cambiar pañales y que sí tenía vocación de padre -enumeró el abogado de 62 años. Me acuerdo que le dije que no la íbamos a molestar".

A pesar de todo, Carlos logró convencer a la mujer de que gestara al bebé. Desde ese momento la relación amorosa que los había unido en un momento se convirtió en un vínculo regido por la atención y los cuidados.

"El 25 de enero de 2009 nació Sofía y desde los cinco días la estoy criando solo", contó el protagonista de la historia.

Los aplausos de los asistentes validaron el relato de Carlos, quien aseguró que "sí se puede" y hasta el día de hoy, con una hija de nueve años pudo salir adelante.