Ernesto Titi Cantero

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La experiencia lo es todo en el fútbol. Como en la vida. Martín Minella sabe de luchas dentro de un campo de juego y vive intensamente cada partido. No regala nada. Deja todo como defensor y es por eso que es referente genuino de Santa Fe FC. El año pasado una lesión ligamentaria en la rodilla derecha lo dejó afuera jugando para Sanjustino y este año vuelve con todo. Ya recuperado, espera con ansias el inicio del Torneo del Interior, uno desafío que conoce bastante bien.

Ovación lo convocó para contar todo lo que espera de este nuevo equipo dirigido por Martín Mazzoni, que jugará una vez más el certamen de ascenso y cuáles serán sus metas personales para esta temporada.

—¿Estás feliz de volver luego de un año para el olvido por la lesión?

—Sí, por suerte después de mucho tiempo. Me costó más de la cuenta recuperarme. Algunos tienen suerte de sanarse antes, en cambio a otros se les dificulta. Pude volver a jugar, me tocó lesionarme quizás en el momento más lindo de mi carrera cuando estaba jugando en Sanjustino en el Argentino “B”. Ahora ya pasé el duelo de la lesión, vuelvo a mi club, con mis amigos, donde me siento muy cómodo y feliz de volver a jugar a la pelota.

—Empiezan el año con un torneo importante como es el del Interior...

—Para Santa Fe FC es muy importante jugar este torneo, siempre fue especial. Tuvimos la suerte de hacer grandes campañas y, después de un año de transición, donde el club tuvo malos resultados, algo a lo que no estaba acostumbrado. El torneo vendrá bien para los chicos para agarrar la experiencia para lo que será el año liguista, donde tendremos que mejorar la campaña anterior.

—¿Sentías que tenías que volver para tomar tu revancha interior?

—Me considero una persona triste si no juego al fútbol, si no hago deporte. Te lo puede decir cualquier persona que se lesiona o está enferma, que daría lo que sea por hacer lo que más ama y, cuando uno está limitado por algún problema físico, la verdad que duele mucho. Fue mi caso, pero gracias a Dios tuve a mi familia, a mi novia y a mis amigos, que siempre estuvieron conmigo aguantándome la cara larga todos los días, porque me costaba mucho volver a jugar. Por suerte ya superé esa etapa y creo que ahora viene todo lo más lindo.

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—¿Hasta dónde quieren llegar?

—La idea era volver a mi club. El grupo es muy joven, se están sumando chicos nuevos y cuando terminemos de armar el grupo final quizás nos demos cuenta para qué estamos. El objetivo es clasificar y después habrá un mano a mano con el rival que te vaya tocando. Ahí juega un poco la suerte, al igual de cómo llegás anímicamente en ese momento. Puede pasar cualquier cosa.

—Muchos vuelven al club y otros son muy jóvenes, ¿es la mezcla perfecta?

—El gran déficit del club es que al tener tantas puertas abiertas para colocar jugadores afuera, es muy difícil mantener una base con chicos de 18 o 19 años. Es lo que logró La Salle y El Quillá, por eso pelean los campeonatos con los clubes de afuera que son más fuertes en lo económico, porque tienen una base estable que hace años que juegan juntos. En cambio a nuestro club se le hace muy complicado, porque juegan seis meses o un año y se van, entonces se renueva permanentemente el equipo. Este año con la base de José Parmiggiani, Rodrigo Cariaga, Pablo Martínez, el Lichi Pérez al arco, Alan Oliva, Fabricio Somavilla, creo que la base del equipo está, más la incorporación de Jehiel Romitti y otros que pueden llegar. Creo que el sueño de todos es hacer una buena campaña.

—¿Qué pensás de la zona que les tocó?

—Me gusta mucho, porque La Salle juega muy bien y Libertad también. A Central San Carlos no lo tengo visto. Sé que son tres lindas canchas y creo todos serán buenos partidos. Por ahí no te vas a topar con equipos de Rosario o Paraná, que son más fuertes en lo físico, todos propondremos buen juego y ojalá clasifiquemos.

—¿Cuál es tu objetivo para este año?

—El personal es estar sano. Sé todo lo que sufrí con la rodilla, entonces lo más importante es entrenar con mis compañeros y entrar a la cancha los fines de semana. Después lo que se me había dado con Sanjustino fue un sueño cumplido, tuve la oportunidad de volver, pero lamentablemente no me dio el tiempo de la recuperación para hacerlo. La lesión fue contra Unión de Sunchales de local; justo había agarrado al equipo Eduardo Magnín, fue una jugada tonta como le pasa a todo el mundo, sólo giré con la pelota y se clavó la pierna. Sabía por el ruido y por el dolor lo que había sucedido. Esperé un mes para poder operarme y después me dediqué a la rehabilitación.

—¿Que significa Santa Fe FC para vos?

—Es como mi segunda casa. El club de toda mi vida fue Banco, donde tengo todos mis amigos, y Santa Fe fue como el segundo club, donde hace ocho años que voy todos los días. Siempre les digo a los chicos que tienen que disfrutar de lo que hacen, porque están mucho más tiempo en el club que en su propia casa. Lo tomo al club con mucho cariño y por eso hago mucho esfuerzo por estar ahí.