Desde la compañía estatal Ieasa (sociedad anónima que sustituyó a Enarsa) informaron que el Gasoducto del NEA ya contiene gas a presión en el tramo Santo Tomé-Río Bermejo listo para ser distribuido en aquellas localidades en donde la red de distribución esté finalizada.

Mario Dell'Acqua, presidente de Integración Energética Argentina SA, dijo que las primeras localidades que podrían ser servidas son Tostado, Reconquista y Avellaneda. En declaraciones a UNO Santa Fe, sostuvo que solo están esperando el llamado de las empresas distribuidoras para comenzar las obras pendientes.

Justamente, sobre los trabajos que restan, Dell'Acqua indicó que solo faltan los caños "de polietileno de alta densidad que llevarían unos dos o tres meses de trabajo". En ese sentido, desde la Cooperativa de Servicios Públicos de Reconquista advirtieron que se trata de un tramo de obra fundamental para poder comenzar a brindar gas natural.

Fue el propio presidente de la cooperativa del norte provincial, Horacio Acuña, quien reconoció que el conducto troncal está cargado de gas, "como así también las derivaciones hasta las estaciones reguladoras". Días atrás, en declaraciones a la emisora Reconquista Hoy, Acuña comentó: "Falta el último tramo de polietileno que todavía no está construido. En agosto lo tenían que comenzar a construir".

Dell'Acqua subrayo que "desde Santo Tomé hasta Río Bermejo, todo el conducto está presurizado a 20 kilos de presión", preparado para abastecer a localidades. Ante los rumores que indicaban que la obra estaría detenida por pedido de la Justicia, el titular de Ieasa expresó: "Tenemos una requisitoria del juzgado de entregar información de algunas de las contratistas del gas NEA. Le vamos a dar al juzgado la información que nos pida".

"Le hemos dicho a la contratista que a partir de ahora nosotros tomamos el control de la operación y del ducto". En ese sentido, Dell'Acqua comentó que "Ieasa va a administrar el conducto hasta firmar un contrato de operación con algunas de las distribuidoras".

Cabe recordar que la idea desde un principio era que el GNEA iba a ser abastecido por el Gasoducto de Integración Juana Azurduy, con suministro proveniente de Bolivia. "Lo que estamos haciendo es olvidarnos de la vieja estrategia de traer gas de Bolivia. Como eso no ocurrió, estamos mandando gas desde el sur de Argentina", insistió.

Según el funcionario, con ese gas (proveniente del sur) se estaría en condiciones de llegar a todas las localidades que tengan la red de distribución hecha. "En el caso de que la distribuidora local nos pida gas en firme, comenzaremos a conectar lo que falta. Se le va a dar prioridad a las localidades que ya tengan la red hecha, que son Avellaneda, Reconquista y Tostado. Ni bien tengamos el pedido en firme de la distribuidora nosotros vamos a empezar a dar gas", manifestó.

"La decisión del ministro Iguacel (ministro de Energía de la Nación) es focalizarnos en todos aquellos santafesinos que necesiten gas, abandonando la pretensión de seguir conectando hacia el norte, donde realmente no tenemos posibilidad de traer gas y dedicar los recursos que tenemos a llegar a las localidades que más próximas están para conectar", finalizó.