El impacto de una roca, producto de un desprendimiento, terminó con la vida de la María Solana; una joven corondina que estaba en Ecuador realizando un voluntariado y que decidió, antes de volver a nuestro país, conocer Machu Picchu. La colisión provocó que otras tres personas resultaran heridas y que la trafic en la que se trasladaban quedara a centímetros del precipicio.

María Victoria Molina es una santafesina que viajaba en el mismo vehículo. "El día que nos vendieron la excursión hasta Machu Picchu no nos advirtieron sobre los desprendimientos, nos enteramos una vez que estuvimos en la ruta. La gran mayoría no te lo advierte y la difusión es muy precaria. ¿Por qué?", se pregunta María Victoría en su muro de Facebook. "Porque no les conviene, porque lo único que quieren es vender", asegura.

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La joven eligió su muro de Facebook para expresarse respecto a lo que le tocó vivir y ofrecer algunas advertencias a aquellas personas que deseen conocer el popular destino turístico.

"El chófer de la trafic era un imprudente e irresponsable. Después de que cayó la piedra en ningún momento se acercó a las chicas heridas en el interior de la trafic, ni siquiera llamó a la ambulancia. Nos asistimos entre nosotros. A la ida iba súper rápido, incluso en las curvas", describe.

El día después, no cambio nada en Cusco. "Al otro día del accidente estuvimos caminando por el centro de Cusco y nos ofrecieron más de 10 veces la movilización en trafic hasta hidroeléctrica como si nada hubiese pasado", recuerda.

"Las noticias de Perú no cuentan las cosas como son. Por ejemplo, en el diario el Popular ponen en el titular: Argentina iba a baños de Golqamayo. ¡Mentira! Veníamos de Machu Picchu y nos dirigíamos a Cusco, la ruta más turística de Perú. Pero no quieren informar correctamente porque no les conviene, porque lamentablemente lo único que les importa es vender y vender", asegura María Victoria en su red social.

El tren, la otra forma para trasladarse, no es completamente seguro: "Cuando estábamos en Machu Picchu una estadounidense nos mostró una foto de una piedra enorme sobre las vías del tren que había caído antes de que ella pasara"

"Lo que más quiero que se sepa es que en época húmeda (enero-abril) hay muchos desprendimientos. Las entradas a Machu Picchu se siguen vendiendo, los tours también. Muy poca gente o casi nadie te va a advertir sobre esto, nosotros no sabíamos sobre los peligros de esta ruta. Los conductores van rápido, y es un camino de tierra muy precario y hay desprendimientos todos los días prácticamente. Hay trafics que están en pésimas condiciones", advierte María Victoria Molina.