Se negó a declarar el portero del edificio de Angeles Rawson y quedó detenido

Jorge Mangeri, de 45 años, no habló por consejo de su defensor. Su esposa dijo que fue torturado por hombres que bajaron de un auto. Está acusado de homicidio.

Domingo 16 de Junio de 2013

El encargado del edificio del barrio porteño de Palermo en el que vivía Angeles Rawson fue detenido ayer acusado del homicidio de la adolescente, luego de autoincriminarse en el hecho, según dichos de fuentes policiales y judiciales.

Se trata de Jorge Mangeri (de 45 años), cuya esposa dijo que es "inocente", que es un chivo expiatorio y denunció que lo "quemaron y picanearon" anteayer antes de que fuera trasladado a la fiscalía.

El imputado fue trasladado ayer a la tarde al juzgado de instrucción 17 del Palacio de Tribunales porteño y con la presencia de la fiscal del caso, Paula Asaro, que lo acusa de homicidio, se negó a declarar por consejo de un defensor oficial y seguirá preso.

Mangeri, encargado del edificio de Ravignani 2360, había sido trasladado a la fiscalía anteanoche a las 21.30, cuando la madre y los hermanos de Angeles ya hacía ocho horas que se hallaban declarando.

Según explicó una fuente judicial, el portero había sido citado a declarar el miércoles y no se presentó, el jueves tampoco y por eso anteayer lo fueron a buscar a su casa.

El hombre había trabajado en el edificio hasta el último lunes, cuando desapareció Angeles y fue asesinada.

Ese mismo día, Mangeri llamó al consorcio y dio parte de enfermo y, desde entonces, se lo había dejado de ver en el edificio, en el cual vivía junto a su esposa, Diana Saettone.

La mujer aseguró ayer que su marido siempre estuvo en cama y que fue a la clínica a realizarse estudios, y que nunca se escapó de la Justicia, pero las sospechas sobre él crecieron cuando anteayer no se presentó a trabajar, a pesar de que ya tenía el alta médica.

Fuentes de la investigación dijeron que el encargado comenzó a declarar bajo juramento ante la fiscal y dijo que no había concurrido antes porque "no se lo permitieron".

Si bien no trascendió su declaración, investigadores explicaron que en un momento Mangeri se autoincriminó en el hecho y la fiscal lo relevó del juramento de decir verdad, lo imputó en la causa y quedó detenido.

En simultáneo, mientras se tomaban las declaraciones, los detectives volvieron al edificio en el que vivía Angeles y se llevaron pruebas del departamento de Mangeri y de un sótano donde guardaba sus herramientas y útiles de trabajo.

Además, la policía realizó una inspección sobre el automóvil de Mangeri, un Renault Megane gris modelo 1999, al que se le extrajeron las alfombras para ser peritadas en busca de pelos o rastros de ADN de Angeles, y se lo trasladó a una dependencia policial.

Es que los investigadores sospechan que en ese auto pudo haber sido trasladada la chica ya estrangulada y con una bolsa en la cabeza hasta un contenedor de basura, al que fue arrojada en una primera instancia.

Tanto la madre de Angeles, María Elena Aduriz, como sus hermanos Juan Cruz y Jerónimo, su abuela María Inés, y el marido de la madre, Sergio Opatowski, se retiraron de la fiscalía pasadas las 2 de ayer y algunos vecinos aseguraron que viajaron a la ciudad de San Pedro.

Durante toda la madrugada se especuló con la posibilidad de que la fiscal ordenara alguna medida contra algún miembro del círculo íntimo de Angeles, pero nada de eso ocurrió.

"Lo picanearon"

La esposa del encargado aseguró que su marido es "inocente" y remarcó: "Lo más grave que te puedo llegar a decir es que por ahi él vio algo que no tenía que ver, sin acusar a nadie".

"Yo no sé si es un perejil o está amenazado para que no hable", sostuvo al canal C5N y dijo que puede probar que estuvo enfermo toda la semana y en cama en base a certificados médicos.

Sobre el "apriete" que sufrió, detalló que el jueves, a su marido se le acercó "un auto sin patente, un Polo negro, dos personas, (que) le preguntan si era el encargado de (Ravignani) 2360, lo amenazaron, le pusieron un arma en la cabeza, le dijeron un montón de cosas".

Agregó que le dijeron que "le iban a hacer una cama" y que tras el hecho ella le preguntó: ¿"Viste algo? Tenés que hablar", y él le respondió: "No, ¿vos te creés que me voy a comer todo esto si yo supiera algo?".

La mujer dijo que a su esposo, anteayer, cuando regresaba de hacerse una ecografía y se aprestaba a ir a declarar, "un patrullero de los viejos" se le acercó, "le colocaron un gorro negro (lo encapucharon) y ahí empezó el maltrato, le pegaron, lo quemaron, lo picaneron", lo cual fue corroborado por un médico legista.

La esposa de Mangeri afirmó que se enteró de la desaparición de Angeles, a quien conocía como "Mumi", porque se lo contó la madre de la adolescente cuando ella bajó a comprarle remedios a su esposo y que él supo de esta situación por ella.

Relató que conocían a Angeles desde que la chica tenía 5 años y que no tenía relación con su marido: "Era una nena muy tímida, era un hola y chau, nada más".

Angeles fue encontrada asesinada la mañana del martes último en el predio de una planta de tratamiento de residuos la Ceamse de la localidad bonaerense de José León Suárez, con una soga enrollada en el cuello y su cabeza cubierta con una bolsa plástica verde.

La adolescente había desaparecido la mañana del lunes, luego de haber concurrido a su clase de educación física a un predio deportivo, casualmente del Ceamse pero en el barrio de Colegiales.

Distintas cámaras de seguridad, tanto municipales como de edificios linderos, registraron el paso de la joven hasta que llegó al edificio en el cual vivía con sus familiares, donde debía cambiarse, almorzar y regresar al colegio Virgen del Valle, en el que cursaba el secundario.

Pero los pesquisas determinaron que de allí no había vuelto a salir, por lo que centraron sus investigaciones en las personas que viven dentro del edificio.

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