Similitudes entre el póker y los negocios

¿Te has preguntado alguna vez qué relación hay entre los jugadores de póquer y los directivos de una empresa?

Jueves 22 de Octubre de 2020

De buenas a primeras, puede parecer que no hay demasiados parecidos entre unos y otros. No obstante, un análisis más exhaustivo de las cualidades de ambos grupos demuestra que, en realidad, hay más cosas que los unen de las que los separan.

En este artículo, nos hemos propuesto enumerar las cinco similitudes más destacadas entre el poker y los negocios. Aunque hay muchos juegos diferentes, lo que se explica a continuación puede aplicarse para cualquiera de los juegos de poker.

  • Análisis de mercado

Cuando un emprendedor se dispone a abrir un nuevo negocio, es imprescindible que haga un estudio del mercado para determinar si es una buena idea o no. En este sentido, deberá estudiar la competencia e intentar mejorar su oferta. En el póquer, resulta igual de importante analizar los oponentes antes de afrontar una partida. Eso ayudará a anticiparse a sus próximos movimientos.

El análisis DAFO (Debilidades, Amenazas, Fortalezas, Oportunidades) es una herramienta que se utiliza en el mundo empresarial para conocer el estado actual de una empresa para planificar una estrategia de futuro. De forma similar, un jugador de póquer puede revisar cuáles son sus puntos fuertes y sus puntos débiles. Eso le ayudará a mejorar y a identificar sus ventajas respecto a sus contrincantes.

  • Las fichas de póquer son una inversión

En el póquer, los jugadores tienen que ver las fichas y el dinero que van a gastar durante una partida como una inversión. Eso se asemeja a cuando un empresario quiere invertir en el mercado de valores o en cualquier otro. La gran diferencia es que, en el juego de cartas, estarás invirtiendo en tu propia capacidad de ganar. En el mundo de las inversiones, la fortuna suele depender de muchos otros factores.

Al tratarse de una inversión, es importante que tengas en cuento que existe el riesgo de perder dinero. Es por eso que, en ambos casos, lo más recomendable es empezar poco a poco e invertir en situaciones más o menos controladas y con el menor riesgo posible. Además, es capital que no inviertas más de lo que tienes o de lo que te puedas permitir, ya sea en una mesa de póquer o en un negocio.

  • Estrategias de negociación

Otra similitud entre una partida de póquer y la dirección de una empresa son las tomas de decisiones. Los jugadores de póquer y los empresarios se enfrentan a circunstancias llenas de incertidumbre que pueden resultar en éxito o en fracaso. Para poder tomar decisiones acertadas, es imprescindible disponer de toda la información posible sobre las posibles soluciones a esa situación.

En el caso de los jugadores de póquer, eso significa conocer conceptos como “apostar”, “subir la apuesta” o “retirarse”. En el mundo empresarial, deberás entender cómo funcionan las negociaciones, que suelen empezar con un primer tanteo. Si el resultado de tu decisión resulta negativo, deberás tener a tu alcance otras estrategias que puedan revertir la situación.

  • Conocimiento de las emociones

La psicología toma un papel clave en el póquer y en los negocios. Por un lado, resulta importantísimo saber leer entre líneas. Un jugador necesitará interpretar la gestualidad y el lenguaje facial de sus oponentes para intentar adivinar si tienen o no una buena mano. El empresario deberá cuidar a sus empleados y disponer de técnicas de motivación si quiere que sientan como propios sus objetivos.

Por otro lado, es imprescindible que jugador y empresario sepan dominar sus sentimientos en los momentos más críticos. No dejarse llevar por la emoción del momento, para bien o para mal, les ayudará a actuar con criterio y tomar buenas decisiones.

Para aprender a gestionar esas emociones, existen técnicas que sirven en ambos casos. En primer lugar, es importante que jugador y empresario sepan identificar esa emoción. Luego, deberán recurrir a estrategias para evitar que esa emoción se convierta en algo negativo (normalmente, en una toma de decisión errónea), ya sea porque produce sobreexitación o porque es desmoralizante. Por último, deberán entrenar su mente para disminuir esa emoción.

  • La cara de póquer de un CEO

Jugadores de póquer y empresarios tienen una última cosa en común: deben perfeccionar su cara de póquer. Esta similitud va muy ligada con el punto anterior. No solo deben mantener la calma en todo momento, sino que ambos profesionales tienen que proyectarla de cara al exterior.

En el mundo empresarial, eso transmitirá tranquilidad tanto al personal como al mercado y a los inversores, evitando que haya movimientos inesperados que puedan desestabilizar la empresa. En una partida de póquer, no debes dar pistas a tus rivales, por lo que una cara con expresión impasible es la mejor forma de evitar que puedan saber si tienes una mano fuerte o no solo viendo tu rostro.