Lunes 21 de Mayo de 2012
Un terremoto de magnitud 5,9 en la escala de Richter sacudió en la madrugada de ayer el norte de Italia y provocó la muerte de al menos seis personas. El primer movimiento se produjo a las 4.04 de Italia (0.04 de Argentina), y hubo dos réplicas de magnitud 3,3 y 2,9.
La zona más afectada es la región en torno de Bolonia, Módena, Ferrara, Mantua y Rovigo. Dos de los fallecidos eran trabajadores que murieron entre los escombros de una fábrica de cerámica en Sant'Agostino, cerca de Ferrara, mientras que un tercero perdió la vida en una fábrica de metal de las proximidades.
La cuarta víctima mortal fue hallada en una zona industrial en Bondeno, unos 15 kilómetros al norte de Sant'Agostino. En tanto, en la localidad de Casale, fue encontrada muerta una mujer alemana de 37 años, que tras el sismo tuvo problemas para respirar y perdió la consciencia.
En Sant'Agostino falleció además una mujer de más de 100 años, posiblemente debido también a un ataque de pánico, informan medios italianos.
El epicentro del temblor se situó en el valle del Po, y el hipocentro a una profundidad en torno a diez kilómetros. Las localidades de Finale Emilia y San Felice fueron las que sufrieron mayores daños, en esta última se derrumbó una iglesia y varios sitios históricos se vieron afectados.
Las imágenes de televisión mostraron edificios gravemente dañados y escombros por las calles, mientras que testigos afirmaron que se han derrumbado edificios, iglesias y torres. Las escenas de pánico se han repetido en varias ciudades del norte de Italia, especialmente en las de mayor intensidad.
Las autoridades italianas han constatado las numerosas llamadas que han recibido ante pequeños desperfectos y en búsqueda de información sobre lo ocurrido.
El temblor también se sintió en Milán y en la provincia de Venecia, aunque los canales no sufrieron daños. Cerca de 3.000 personas quedaron sin hogar tras el movimiento sísmico; unas 2.500 en la provincia de Módena y otro medio millar en Ferrara.
El geofísico Winfried Hanka, del centro de geociencia alemán de Potsdam, que estimó la magnitud del temblor en 6,1 en la escala de Richter, explicó que "en general, Italia siempre está en peligro de sufrir terremotos, pero algunas regiones tienen menos riesgo".
El sismo de ayer fue casi tan fuerte como el que sacudió Aquila el 6 de abril de 2009, de magnitud 6,2 y que provocó la muerte de 300 personas y dejó sin hogar a cerca de 60 mil.
Por otra parte, a primeras horas de la mañana se pudo restablecer el tráfico ferroviario de las principales líneas de la zona golpeada por el sismo, "tras los reconocimientos técnicos previstos en los protocolos de seguridad para verificar la integridad de las infraestructuras", refieren las autoridades de los ferrocarriles.