Trogneux: la esposa del presidente de Francia 20 años mayor, con 3 hijos y 7 nietos
Se conocieron cuando él tenía 15 y ella era su profesora en la ciudad de Henriville. Macron cambió de escuela y terminó sus estudios en París. Se casaron 20 años después, en 2007.

Lunes 08 de Mayo de 2017

Nacido en Amiens en 1977 en el barrio sureño de Henriville, Macron fue a una escuela jesuita, donde conoció a a su esposa Brigitte Trogneux, profesora de lengua y más de 20 años mayor que él.

La relación entre el alumno y la profesora preocupó tanto a los padres del joven que decidieron sacarlo del liceo y hacer que terminara el secundario en París, donde luego estudió Ciencias Políticas e ingresó al ENA (Escuela Nacional de Administración), donde se forman las élites del país

Sin embargo, él con 17 años le prometió que algún día se casaría con ella y 20 años después, en 2007, cumplió con su cometido.

Brigitte se convertirá el próximo domingo en la primera dama de Francia con 64 años de edad. Tiene tres hijos y siete nietos.

En un país como Francia, más acostumbrado a ver a la Primera Dama como una figura secundaria, casi fantasmal perdida detrás del brillo del presidente, Trogneux representa un cambio de paradigma.

No se conoce mucho más de su pasado. Con su primer marido, André Louis Auzière -banquero, como Macron-, tuvo dos hijas y un hijo que ya le han dado siete nietos. Trogneux trabajó como maestra hasta 2015, cuando dejó su cargo para concentrarse en la carrera política del candidato de En Marche!

La propia Trogneux cuenta que los dos se conocieron en el teatro de la escuela jesuita La Providence, en Amiens. Juntos, el muchacho de 17 y la profesora de 41, trabajaron en una producción de La comédie du langage.

Cuenta la leyenda que cuando Macron debió abandonar el colegio le dijo: "No importa lo que haga, yo me voy a casar con usted". De ser así, Macron cumplió su promesa: Trogneux le pidió el divorcio a su esposo y se fue a la capital para reunirse con Macron. La pareja se casó en 2007. A medida que el banquero fue sobresaliendo políticamente, la Francia pacata empezó a comentar con cada vez menos discresión la supuesta disparidad entre los dos.

En algún momento se rumoró que el matrimonio era una mampara destinada a ocultar la homosexualidad del aspirante a la presidencia.