Un escándalo de corrupción toca de cerca a la familia real española

En una decisión sin precedentes, el rey Juan Carlos de España decidió apartar a su yerno Iñaki Urdangarín, esposo de la infanta Cristina, de los actos oficiales de la Casa Real. El comportamiento del duque de Palma, salpicado por un escándalo por presuntos delitos de corrupción, "no parece ejemplar".

Martes 13 de Diciembre de 2011

En una decisión sin precedentes, el rey Juan Carlos de España decidió apartar a su yerno Iñaki Urdangarín, esposo de la infanta Cristina, de los actos oficiales de la Casa Real. El comportamiento del duque de Palma, salpicado por un escándalo por presuntos delitos de corrupción, "no parece ejemplar". Así lo informó ayer el jefe de la Casa del Rey, Rafael Spottorno, en un encuentro informativo en el Palacio de la Zarzuela.

Hasta ahora, y alegando que se trataba de un "asunto privado", la Casa Real se había mantenido al margen del escándalo, por el que se considera muy probable que el yerno del rey, de 43 años, vaya a ser imputado en breve. Pero al final ha tenido que posicionarse, hablar y tomar medidas.

No en vano, se trata de la primera vez que un pariente directo del monarca está a punto de ser imputado por la Justicia española. Y el tema está afectando la imagen de la institución monárquica, cuya existencia se ha cuestionado cada vez más alto en los últimos años desde sectores de la izquierda y del nacionalismo periférico.

"La corrupción ha llegado hasta la familia real, de la que él (Urdangarín) forma parte aunque sea indirectamente y sin lazos de sangre", manifestó ayer Cayo Lara, coordinador general de Izquierda Unida, una de las fuerzas políticas españolas antimonárquicas.

Presunción de inocencia

La Casa Real defiende la presunción de inocencia del ex jugador profesional de balonmano: sufre un "juicio popular, al mejor estilo de otras épocas y otros regímenes, sin respeto al principio de presunción de inocencia", se quejó Spottorno.

Pero, ya se sabe: "La mujer del César no sólo debe ser honrada, sino parecerlo". Y la Casa Real ha decidido apartar a quien desde hace un mes aparece prácticamente todos los días en las portadas de los periódicos, relacionado con supuestos delitos de corrupción cometidos durante el tiempo en el que estuvo al frente del Instituto Nóos, una fundación sin ánimo de lucro con sede en Barcelona.

Según informaciones que se han filtrado a la prensa, Urdangarín habría desviado en 2005 y 2006 hacia varias empresas en las que tenía intereses propios fondos públicos del gobierno regional de las Islas Baleares destinados a la organización de foros sobre deporte y turismo.

Disculpas públicas

Urdangarín, duque de Palma, sale así de la agenda oficial de la familia real española tres días después de haber pedido perdón públicamente desde Washington -donde vive junto a la infanta Cristina y sus cuatro hijos desde 2009- por el daño que sus negocios privados están causando a la institución monárquica.

Por las dudas, la Casa Real española también dejó abierto el papel de la hija mediana del rey en un futuro no muy lejano. "Ya se verá", dijo Spottorno.

Y es que el caso podría llegar a salpicar a la infanta, ya que pertenecía a la junta directiva del Instituto Nóos cuando se cometieron los supuestos delitos de corrupción. Además, ejercía de secretaria del consejo de administración de la promotora inmobiliaria Aizoon, presidida por su esposo, a la que según las filtraciones se desvió parte de los fondos públicos malversados.

Más transparencia

El escándalo en torno a Urdangarín ha llevado a la Casa del Rey a dar otro paso sin precedentes y ceder a una reivindicación que la izquierda parlamentaria minoritaria y determinados sectores sociales llevan tiempo exigiendo: que el rey diga cómo gasta el dinero que recibe anualmente de los presupuestos generales del Estado.

Previsiblemente antes de que acabe el año se podrá ver en la web oficial de la Casa Real española el desglose de los 8,43 millones de euros con los que el monarca contó este año.

El rey Juan Carlos recibe anualmente una cantidad de dinero a cuenta de los presupuestos generales del Estado para el mantenimiento de su familia y de su casa y, tal y como establece la Constitución de 1977, distribuye libremente ese dinero entre los miembros de la familia real. La cantidad que percibe es pública, pero no lo es la forma en la que distribuye ese dinero, al contrario de lo que ocurre en otras monarquías europeas.

DPA

¿Te gustó la nota?