Ovación
Viernes 22 de Diciembre de 2017

Un preso saldrá para jugar un partido de la NBA y volverá a la cárcel

Kentavious Caldwell-Pope se pondrá la camiseta de los Lakers ante Golden State, aunque tendrá un GPS en un tobillo para ser monitoreado.

Este viernes se dará una de las historias más particulares del año NBA y también del deporte en general. El protagonista de la misma será Kentavious Caldwell-Pope, quien tras perderse un par de partidos como visitante, estará presente en el duelo entre sus Lakers y los Golden State Warriors, según cuenta el sitio Basquetplus.

¿Qué es lo particular de que el escolta pise la cancha? Que actualmente se encuentra en prisión, cumpliendo una sentencia de 25 días en el Centro de Detención de Seal Beach. KCP había sido sentenciado a 12 meses de libertad condicional por manejar bajo la influencia del alcohol y drogas, pero incumplió con controles de la probation y por eso fue efectivamente enviado a la cárcel.

En Seal Beach, Caldwell-Pope tiene una estadía privilegiada, al menos comparada con otras prisiones: es considerado un lugar exclusivo para delincuentes adinerados, quienes deben pagar 120 dólares por jornada, para poder mantenerse en el lugar.

Sin embargo, el principal privilegio para el jugador pasó por el permiso especial que recibió para poder seguir con su trabajo: la justicia le permite abandonar el establecimiento para unirse a las prácticas y los partidos de los Lakers, siempre y cuando sean dentro del estado de California. Como el duelo de esta noche es en Oakland, ante los Warriors, Caldwell-Pope podrá ser de la partida.

El exDetroit deberá utilizar un sistema localizador durante el partido (un brazalete con un GPS en el tobillo) y someterse a una prueba de aliento al volver a Seal Beach. En caso de incumplir con las normas de sustancias prohibidas, su sentencia se extendería a 93 días en la cárcel de Oakland. Increíble.