Martes 01 de Octubre de 2013
Mariano Cassanello
ovacion@unosantafe.com.ar
Luego del pitazo de Diego Ceballos que decretó la cuarta derrota consecutiva de Colón, Rubén Darío Forestello se metió en el túnel que lleva al vestuario visitante con el convencimiento que se trataba de su último encuentro como entrenador sabalero.
Inmediatamente, llamó al presidente Germán Lerche y al vicepresidente Rubén Moncagatta y les ofreció la renuncia, con la intención de descomprimir la situación. Pero tanto los dirigentes como los jugadores lograron convencerlo de que lo mejor para el club era su continuidad, por lo cual enfrentó a los micrófonos y ratificó su permanencia en el banco rojinegro.
Con el correr de las horas y un poco más frío para analizar el presente, el entrenador dialogó con el programa Un Buen Momento por AM 910 Radio La Red, en donde se refirió a los motivos por los cuales
sigue en la institución, más allá de la caída ante Tigre.
Razones de la renuncia
“Veníamos de cuatro derrotas consecutivas y sucedieron algunas cosas en el campo de juego que dolieron y lastiman mucho. Es un grupo de trabajo que siempre se brindó al máximo, charlamos con
los jugadores y la mayoría de los dirigentes si ellos consideraban que debían buscar otra alternativa”, aseguró el Yagui sobre su decisión primaria.
En otra parte del diálogo, agregó: “Era la cuarta derrota, y estamos acostumbrados a que en el fútbol argentino explote todo cuando no se consiguen los resultados. Por respeto, les di la oportunidad a los directivos si ellos estaban de acuerdo en que me vaya. En esta oportunidad no se trajeron muchos jugadores, tenemos 15 o 16 profesionales muy jóvenes y eso hay que tenerlo en cuenta”.
Cuando lo consultaron respecto a si era adecuado truncar un proyecto por algunas derrotas, aseguró: “Fue un razonamiento lógico, para darle paz a los dirigentes porque después vienen los condicionamientos.
Hay que ser coherentes con eso, uno espera que lo que se manifiesta de lunes a sábado en el entrenamiento se resuelva el día domingo en el campo de juego. Más allá de la derrota, la charla con los jugadores fue una situación positiva para todos de saber qué piensa cada uno. Nosotros seguimos trabajando de esta forma, más allá de los resultados, nunca cambiamos el perfil. Pero quería saber qué pensaban ellos, jugadores y dirigentes”.
Los refuerzos
Otra de las preguntas, apuntaron específicamente a los refuerzos que llegaron para esta temporada y si los mismos tenían su aval o si la dirigencia había incidido en que vinieran. Uno de los casos que
se tocó fue el de Luciano Leguizamón,teniendo en cuenta el pobre antecedente con la camiseta de Independiente de Avellaneda. “Germán (Lerche) me explicó bien las posibilidades económicas del club. A Landa, Carniello, Mansilla, Montoya, el mismo Gandín, a quien quise darle una oportunidad porque lo conocía de mi paso por Rafaela cuando él tenía 18 años.Sabía de su fanatismo por Colón y se trata de una apuesta futbolística.Todos ellos vinieron con mi convencimiento”, sentenció.
Y prosiguió: “Leguizamón es el mismo caso, dentro del presupuesto tuvimos la posibilidad de incorporarlo y consideramos que es un buen jugador, importante para el plantel. Todavía no dio lo mejor de sí. Por suerte no tuvo lesiones y está claro que viene pagando la inactividad futbolística que tuvo en Independiente”.
El futuro
En el tramo final de la charla, se refirió a la posibilidad de obtener un resultado negativo frente a Arsenal y las consecuencias que ello implicaría en su futuro deportivo.
“El fútbol argentino está transformado en una locura y tampoco quiero por un condicionamiento que los jugadores o los dirigentes no puedan salir a la calle. Siempre se busca descomprimir por el lado
del técnico, cosa que no me gustaría porque es una gran posibilidad la que me dieron en Colón. Ojalá podamos ganar y seguir en el club en donde me siento muy cómodo”,finalizó el técnico.
Visitas al plantel
Luego de la derrota frente a Tigre, el plantel sabalero retomó los entrenamientos ayer por la tarde en el predio. En la misma estuvieron presentes varios dirigentes, quienes se acercaron a dialogar con el
entrenador sabalero.Faltó a la cita el presidente Germán Lerche, ya que viajó a Capital Federal para participar de la habitual reunión de Comité Ejecutivo, lo cual llama la atención teniendo en cuenta la delicada situación que atraviesa el plantel. Rubén Moncagatta, Pedro Eusebio, Luis Fulini, Mario Leiva y Horacio Ruiz se acercaron al predio y los dos primeros estuvieron dialogando por espacio de una hora con Forestello, quien luego lo hizo con el plantel.