Lunes 15 de Noviembre de 2021
Este lunes, pasadas las 7, quienes se encontraban a la espera de ser atendidos o de recibir su turno en la sala de espera del Hospital Iturraspe, fueron testigos de una escena fuera de lo común, pero que terminó con un final feliz. Las protagonistas fueron una joven mamá que estaba en trabajo de parto y Sabrina Ledesma, quien hace 10 años trabaja de administrativa en el Hospital Iturraspe.
"Yo trabajo en el turno de 6 a 14 todos los días, cuando más o menos a las 7.15 ingresó al hospital una mamá con trabajo de parto, dolorida. La comienzo a observar, veo que se saca el pantalón, entonces dejo mi lugar de trabajo y voy a su encuentro. Le pregunto si necesita una silla de ruedas, algo, pero ella solo me pidió que la ayude. Me fijé y se podía ver que ya se asomaba la cabecita del bebé entre las piernas, a punto de nacer, por lo que le pedí que se tire en el piso y que me ayude a que el bebé llegue bien".
Según continuó con su relató bastó solo un puje para que el pequeño llegue al mundo. "Se llama Josías y es el tercer pequeño de esta joven de 23 años. Al salir le di una palmadita en la espalda, largo el llanto y ahí me quede tranquila. Se lo puse en el pecho a la mamá y pedí ayuda, así que los chicos de la guardia pediátrica vieron enseguida".
Sabrina pudo volver a rencontrarse con los padres y ver al pequeño, "que por suerte están todos bien", contó. Mi principal miedo era que el bebé caiga al piso, pero gracias a Dios todo salió bien y la mamá al verme se mostró más que agradecida con la ayuda. "Si bien soy administrativa, no médica, creo que por instinto y ante el pedido de ayuda reaccioné de esta manera", manifestó.