Conocé los enemigos de tu perfume y hacelos durar
Hay una serie de factores que no le vienen nada bien a tu perfume. Vamos a ayudarte a descubrirlos para que así, puedas conservar de la mejor manera ese aroma que tanto te gusta. Toma nota.

Martes 27 de Marzo de 2012

El calor y la luz. Son dos de los principales enemigos de los aromas. Por eso, la principal recomendación para conservarlos es mantenerlos alejados del calor y la luz directos, puesto que ambos alteran sus propiedades. Así, hay que optar por guardarlos en un lugar fresco y umbrío. Una buena opción es un armario y, en el caso de que no sea posible, hay que intentar mantenerlos dentro de su caja.

El movimiento. Puede alterar los componentes y acelera su descomposición. Por eso, una buena recomendación es no agitar ni mover excesivamente los frascos de perfume: estás contribuyendo a que se estropee antes de tiempo. Por eso, no lleves tu fragancia habitual en el bolso. Es mejor llevarlo en un vaporizador de viaje.

El mero hecho de abrirlo. ¿Sabías que la vida media de un perfume es de dos años? Sin embargo, en el momento en el que abrimos el frasco y vamos usándolo, la fragancia se altera con mayor rapidez, ya que la presencia de aire dentro del frasco ayuda a acelerar este proceso. Por ello, si no lo vas a usar aún, manténlo cerrado: su vida se alarga considerablemente (pero, eso sí, dado que tiene componentes naturales, su caducidad está alrededor de los dos años).

Fuente: Hola.