Unión

De una defensa granítica a la fragilidad constante

En las primeras nueve fechas Unión apenas había recibido cuatro goles, pero en los últimos cuatro partidos sufrió nueve y sumó un solo punto

Martes 04 de Diciembre de 2018

En un puñado de partidos la solidez que se le destacaba a Unión se derrumbó como un castillo de naipes. Todo lo bueno que había conseguido en las primeras nueve fechas desapareció como por arte de magia y hoy el equipo es endeble de mitad de cancha hacia atrás.

Siempre en estos casos se apunta al bloque defensivo, es decir a la línea de cuatro, pero también es verdad que los primeros inconvenientes se originan en la zona media ante la falta de contención.

No obstante, está claro que los marcadores centrales (Yeimar Gómez Andrade y Jonathan Bottinelli) que venían jugando en un alto nivel bajaron notablemente su rendimiento y el caso más paradójico es el del colombiano.

Yeimar tuvo errores muy groseros en los últimos encuentros y eso se sintió ya que venía siendo el mejor defensor. Encima Damián Martínez no tiene la intensidad de los partidos anteriores y en el lateral izquierdo Bruno Pittón no volvió en su mejor versión luego de la lesión en el hombro.

A eso hay que sumarle el presente de Nelson Acevedo que no es para nada bueno y la lesión de Mauro Pittón quien volvió a jugar ante San Martín de San Juan después de un mes. A su vez, Manuel De Iriondo tampoco aportó demasiadas soluciones.

Así las cosas, es obvio que el bloque defensivo se resintió mucho y los números así lo indican. En las primeras nueve fechas Unión apenas recibió cuatro goles que fueron en los empates 1-1 ante San Martín de Tucumán y San Lorenzo, en el triunfo 2-1 frente a Talleres y la derrota con Racing 1-0.

Es decir que mantuvo la valla invicta en cinco encuentros: triunfos ante Aldosivi 1-0, Gimnasia 1-0, Central 4-0 y Argentinos 1-0, sumado al empate 0-0 en el Clásico frente a Colón.

Sin embargo, las cosas cambiaron rotundamente en las últimas cuatro jornadas, cuando sufrió nueve tantos. Perdió con Godoy Cruz 3-0, empató con Patronato 2-2 y cayó frente a Vélez y San Martín de San Juan ambos por 2-0.

Eso explica el momento que está atravesando el equipo, más allá que de mitad de cancha hacia arriba genera muy poco y no convierte goles. Pero al menos si mantuviera el arco en cero como en el comienzo del torneo se aseguraría como mínimo un punto.

Queda una fecha y esa sin dudas es la mejor noticia para el plantel y para Leonardo Madelón. Cuando un equipo tiene un bajón tan significativo lo mejor es parar la pelota, repensar la situación y cambiar el chip. Pero eso recién lo podrá hacer en la pretemporada del 2019 y antes quedan 90' que no podrá desaprovechar.

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