"No esperaba que me pasara esto, pero sucedió y hay que tratar de verlo de una forma positiva para que nos sirva". Así de contundente entendió la situación el arquero de Unión, Joaquín Papeleo, quien debió salir reemplazado en los 27' del primer primer tiempo después se sufrir un golpe en el ojo izquierdo producto de un pelotazo dentro del área.

Para muchos el Clásico pasó a un segundo plano cuando sucedió esta acción, que generó mucha incertidumbre, sobre todo en el pueblo rojiblanco y ni hablar en el propio golero santotomesino, que hacía su tan ansiada presentación en Primera. Me una acción que le pasa a cualquiera que disfruta de un picado: una pelota que queda boyando y que termina dando en el rostro. De un lagrimón no pasaba, pero al ver las señas de los médicos fueron el reflejo de que algo importante pasaba.

LEER MÁS: Unión y Madelón tienen claro el camino a recorrer

Estaba claro que él no quería salir, pero al perder la visión parcialmente hizo que tuviera que perder el cambio. En diálogo con Dale Dale Deportivo por Aire de Santa Fe, Papaleo contó detalles de cómo fueron las dramáticas horas posteriores: "Con el correr de las horas me fui tranquilizando un poco. La verdad es que ayer (por este domingo) no la pasé bien pero ya estoy mejor. Me pudieron hacer los estudios que en el día del partido no fueron posibles, porque tenía un derrame en la pupila, que era lo que me imposibilitaba la visión. Se fue casi toda esa sangre y ya me hice el fondo de ojo, que arrojó resultados inesperados, ya que esperábamos que sea algo mejor, pero fue lo menos malo. El médico me dijo que la saqué barata. Ahora hay que enfocarse ahora en la recuperación y no apurarse, porque es algo complicado y se podría agravar el cuadro".

"La presión en el ojo bajó. Ayer (por el domingo) tenía 30 y ahora tengo 18. Eso es positivo y hay que cuidarlo mucho. Mientras todo siga así, será favorable. Después, tengo un edema en la retina y gracias a Dios no hubo desprendimiento ni desgarro. Está igual ese temita que todavía tenemos que cuidar bien y tenerlo entre algodones. Por ahí lo que me dijeron es que, si me hubiese dado de lleno, ahora estaríamos hablando de que perdí la vista. Por suerte me dio de costado y la visión central está bien. Todo dependerá ahora de cómo se de la recuperación", agregó.

LEER MÁS: ¿Marcos Peano será titular ante Sarmiento de Resistencia?

Además, detalló cómo fue la acción: "La pelota me da de lleno en cara cuando me arrojo al querer a retener la pelota. Fue justo en el ojo. En pocas palabras, la saqué con el ojo. Hay que agradecer que no fue nada más grave".

Lo que pocos conocen es qué pasó luego y que generó todavía más incertidumbre: "Después de salir subimos al vestuario y sinceramente yo estaba difícil de contener. No quería salir, porque era mi debut. Estaba en un estado de ánimo muy complicado. Pero cuando me di cuenta que no veía la cosa se puso preocupante, entonces me llevaron en un patrullero al Cullen. La gente de la guardia se portó muy bien. Me hicieron una tomografía para descartar algunas cosas. Me hicieron los estudios que me podían hacer en el momento y corroboraron que no hubiera nada grave. Realmente el diagnóstico fue acertado, porque los medicamentos me ayudaron a licuar todo y que vaya recuperando la visión".

Fuera de esto, no pudo ocultar tu tristeza por su frustrada presentación en Primera: "En el momento no lo podía creer, porque realmente me sentía muy bien. Hablando con un amigo le dije en la previa que estaba para comerme la cancha. El partido se estaba dando de buena manera y fue un golpe duro. Fueron muchos años esperando esta posibilidad; 14 en Unión y dos años a préstamo para llegar a esto. Era un debut soñado, pero ya está. Ahora es cuestión de pensar en lo que viene".

En cuanto al futuro, resaltó: "Voy a poder realizar mi actividad. Es un hecho que se dé todo de buena manera. No podemos asegurar al ciento por ciento que pueda ver con absoluta normalidad, pero tampoco me dificultará seguir jugando. No habrá demasiadas secuelas. Estamos con fe de que todo se dará de la mejor manera".

LEER MÁS: Unión goleó a Colón en el Clásico de Reserva

Seguidamente contó como se enteró que jugaría: "El lunes a la noche, cuando terminó el partido contra San Lorenzo, Nereo (Fernández) contó que estaba con un problemita en el gemelo, que le había pinchado y que podía ser un desgarro. Un tipo con experiencia ya sabe cómo se dan ese tipo de situaciones. Fue así como después de la ducha, Leo (Madelón) me dijo que podía llegar a ser titular, que esté preparado. Durante la semana fuimos entrenando y las palabras fueron las mismas. Trabajé como si fuera a jugar, pero sabiendo que estaban esperando a Nereo. Después el domingo a la mañana, él mismo me informó que yo iba a jugar".

En el final, contó qué le dijo a Marcos Peano antes de salir a jugar el partido: "Después de la entrada en calor, nos abrazamos y le dije que, pase lo que pase, teníamos que estar unidos, bancándonos y después se terminó dando esta situación. Él tuvo que debutar en Primera y de buena manera. Contento también por eso, porque dejamos en claro que estamos todos en condiciones de jugar. Me pone muy feliz saber que somos todos chicos del club, incluso Nereo. Estamos muy identificados con el club".