Cuando llegó a Santa Fe muchos abrían los ojos y hasta con un manto de duda ponían en tela de juicio su experiencia y el momento por el que atravesaba.

Es que Jonathan Bottinelli no la había pasado bien con Arsenal pero a los 32 años tenía un desafío, después de que el mismo Madelón se encargara de convencerlo para que decida llegar a Santa Fe.

Y realmente con el correr de los partidos se transformó en un pilar defensivo del equipo, siendo muchas veces figura y hasta llegando con su potencia y cabezazo a la red adversaria (dos goles en 29 partidos).

Botti se ganó el cariño de los hinchas y fue uno de los primeros jugadores en renovar su vínculo, llevando tranquilidad al cuerpo técnico que prácticamente en el fondo tendrá los mismos intérpretes para ejecutar su idea en el segundo semestre.

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El hecho de cumplir los objetivos, llegando a clasificar a la Copa Sudamericana 2019, hicieron que el experimentado defensor optara por continuar, además de ir metiéndose también en el pulso del club, la ciudad y el pueblo rojiblanco.

Y en uno de sus actos para ratificar su pertenencia a la institución decidió donar varios pares de botines para aquellos jugadores de las divisiones inferiores que están en ese camino y sueño de llegar a lo más alto del fútbol argentino.