Lunes 24 de Febrero de 2014
El fútbol argentino cada vez es más impredecible. Racing goleó a Colón después de tener una pretemporada dulce y perdió los últimos tres partidos. River amargó a Boca siempre en el verano y no da pie con bola, con dos caídas en fila y un rendimiento que no convence. Lanús recién arrancó contra Vélez, al igual que Newell’s después de 12 fechas sin alegrías. El Xeneize frenó a Estudiantes pero su irregularidad perdura con Bianchi en el banco. San Lorenzo parece tomar vuelo y el resto gana y pierde con cualquiera.
Todos, por potencial, actualidad y jerarquía consideraron ya prácticamente descendido a Colón antes de jugar el Torneo Final. Y el Sabalero en una semana se encargó de mandarles un claro mensaje a sus rivales. Deberán esforzarse mucho para poder derrotarlo. Siempre es bueno que la cabeza (Diego Osella) tenga los pies sobre la tierra como ocurre para no salirse de la ruta que conduce a la salvación. La llegada al mejor lugar de la tabla puede ser fugaz, lo importante es saber cómo salen Olimpo, Argentinos, Godoy Cruz, Quilmes, All Boys o Tigre. Con una localía fuerte, mucho sacrificio físico y unidad ante todo y en cualquier circunstancia. El camino seguirá con piedras en su trayecto pero no quedan dudas de que el Rojinegro dejará la vida por mantenerse en Primera División.
“Nos callamos y trabajamos”
Gabriel Graciani está en su mejor momento personal desde que aterrizó en la Primera de Colón. A su habitual despliegue por el carril derecho le sumó la llegada al gol, a tal punto de compartir con Mauro Zárate el mejor lugar en la tabla de artilleros: “Para todos estábamos descendidos, pero nosotros nos callamos y trabajamos para cambiar eso. El primer día de la pretemporada nos dijimos entre todos que estábamos mal, pero que la única forma de modificarlo era trabajar con alegría. Y así lo hicimos”, expresó. El volante de Bovril reconoció que todo se charló desde el momento en el cual Diego Osella asumió la dirección técnica: “Se aclararon los tantos de entrada y se puso como única meta permanecer en Primera, aunque pelear el descenso es muy difícil. Por eso tenemos claro qué es lo que nos estamos jugando. Somos un grupo muy sano y estamos muy unidos”.
El Toro afirmó que el juego de contraataque lo favorece a la hora de llegar como contra Argentinos, Quilmes y River, a la red adversaria: “Osella me pide que haga toda la banda derecha y que no retroceda tanto. Éste es un equipo preparado para contraatacar, en el que todos corremos y ponemos para suplir el juego que nos falta. Por ejemplo, River tuvo más la pelota que nosotros, pero de contra creamos más oportunidades que ellos. Nosotros necesitamos estar atentos siempre, porque somos humildes y no podemos hacer nada sin esfuerzo”. Si bien la dirigencia juntó el dinero para abonarle al Atlante, la vieja deuda por el pase de Falcón, el propio Graciani prefiere hablar en base a realidades: “Si nos devuelven los seis puntos, bienvenidos sean, pero nosotros debemos pensar en lo que tenemos a mano ahora. A Colón no le permitieron incorporar refuerzos, pero (Ezequiel) Videla se pudo sumar por la lesión de Caire y se integró como si hiciera mucho tiempo que estaba en el club”.