El camino de Unión tras la derrota ante Palestino en Chile fue de grandes turbulencias. Crisis, cambio de dirección y renovación de esperanzas.
Miércoles 07 de Mayo de 2025
El 2025 comenzó lleno de altibajos para Unión. Luego de un arranque poco alentador, de pasar con lo justo la primera fase de Copa Argentina, y de un triunfo agónico en su estreno en la Sudamericana ante Cruzeiro, en la fecha 2 del Grupo E sufrió una durísima derrota por 2-0 ante Palestino en Chile.
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Sin embargo, el marcador fue solo la punta del iceberg de una crisis que venía gestándose dentro del equipo. El partido ante los chilenos reflejó las falencias que habían caracterizado al conjunto dirigido por Cristian González desde principios de año: un sistema de juego desgastado, dudas defensivas, falta de creatividad en el medio campo y una nula eficacia ofensiva.
El Contexto previo: un equipo que empezaba con esperanza
Antes del fatídico encuentro con Palestino, Unión había comenzado la Copa Sudamericana con un aire de optimismo. En su debut, el equipo se impuso por 1-0 sobre Cruzeiro el 15 de abril, con un gol de Diego Armando Díaz, y consiguió otra victoria importante frente a Central Córdoba, en la que Lucas Gamba anotó el gol del triunfo. Estos resultados alimentaron las expectativas, pero la realidad pronto golpeó al equipo de González.
La derrota ante Palestino: un reflejo de los problemas internos
Sin embargo, el partido ante Palestino marcó un punto de inflexión en la gestión de Kily González. Unión se presentó en Chile con una defensa endeble, muchos errores individuales y un mediocampo sin contención ni claridad. El equipo no mostró evolución y el sistema 5-3-2, que en un inicio parecía ser una propuesta sólida, se mostró completamente desgastado.
La falta de respuestas tácticas y la incapacidad de aprovechar las pocas llegadas al área rival llevaron a un duro revés en un torneo internacional que se veía como una oportunidad de redención.
El entrenador, visiblemente afectado, pasó de un discurso paternalista a uno mucho más crítico, señalando a sus jugadores como responsables de la debacle. Este cambio de tono, que dejó de lado el apoyo habitual, generó un ambiente tenso dentro del vestuario. La relación entre el cuerpo técnico y los jugadores comenzó a deteriorarse, y la sensación de que algo debía cambiar se hizo cada vez más palpable.
La salida de Kily González y el interinato de Nicolás Vazzoler
El regreso a Santa Fe no fue fácil para Cristian González. En las horas posteriores a la derrota, se lo vio muy golpeado, y la situación se volvió insostenible. El técnico no dirigió el entrenamiento de los suplentes tras la derrota ante Palestino, lo que evidenció la creciente tensión en Casasol.
Finalmente, antes del partido contra Defensa y Justicia, la dirigencia comunicó que se había llegado a un acuerdo con González, quien dirigiría su último partido en el cargo, que terminó en empate 0-0 en Florencio Varela.
Nicolás Vazzoler, entrenador de Reserva, asumió la dirección interina del equipo, implementando un cambio táctico significativo: pasó del 5-3-2 al 4-4-2, lo que generó una evolución futbolística importante. En su debut, el equipo dejó una mejor imagen en el empate 1-1 ante Newell’s en Santa Fe, mostrando mayor solidez defensiva y algunas intenciones de juego ofensivo.
El golpe en Ecuador y el retorno de Madelón
Sin embargo, la alegría fue efímera. En su siguiente compromiso, Unión cayó por 3-0 ante Mushuc Runa en Ecuador, un resultado devastador que hizo reconsiderar la continuidad de Vazzoler. Los dirigentes, conscientes de la necesidad de estabilidad, comenzaron a negociar con Leonardo Madelón, quien finalmente aceptó hacerse cargo del equipo por cuarta vez en su carrera.
Antes, con Madelón en el palco de la cancha de Arsenal, llegó otra derrota. Esta vez ante Barracas Central, pero en su debut oficial, el equipo dejó una buena impresión en el empate 1-1 con Belgrano por la última fecha de la Zona A del Torneo Apertura. Sin embargo, los números no fueron alentadores: Unión terminó último en la tabla y con la anual cada vez más comprometido con el descenso.
Renovación para el futuro: cambios tácticos y de nombres
En cuanto al partido de Copa Sudamericana ante Palestino en Chile, el cambio de entrenador fue uno de los aspectos más notables. El dato más llamativo es que en el equipo titular que parará Madelón este miércoles solo repetirá cuatro jugadores del partido de ida en tierras trasandinas: Thiago Cardozo, Franco Pardo, Franco Fragapane y Marcelo Estigarribia.
En tanto que el cambio de sistema táctico de 5-3-2 a 4-4-2 ofreció una renovación necesaria, con un enfoque más equilibrado y dinámico. Este ajuste se traduce en la búsqueda de una mejor versión de Unión, que aún lucha por encontrar su identidad en medio de una temporada cargada de desafíos tanto a nivel local como internacional.
Un presente incierto pero con renovadas esperanzas
El camino de Unión desde la derrota ante Palestino estuvo marcado por una serie de cambios y ajustes, tanto tácticos como en la estructura del cuerpo técnico. La salida de Kily González y la llegada de Madelón, junto con la evolución futbolística bajo la dirección interina de Vazzoler, abren nuevas posibilidades para el equipo.
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Sin embargo, el club sigue enfrentando la difícil tarea de reestructurar su juego y superar los problemas de fondo que lastraron su rendimiento en lo que va del año. El tiempo dirá si esta nueva etapa será la que permita a Unión retomar su camino en la Copa Sudamericana y en la lucha por la permanencia en Primera.