Elecciones, 30 años después

Domingo 27 de Octubre de 2013

Pilo Monzón

Director periodístico Diario UNO

Hoy se vota en todo el país. Estas elecciones legislativas se efectúan muy cerca de aquel memorable 30 de octubre de 1983 donde las urnas comenzaban a cerrar gran parte de ese período oscuro para la historia argentina. Llegar a esos comicios fue posible gracias al enorme y valiente esfuerzo de un variado conjunto de actores y organizaciones sociales que construyeron ese punto de inflexión histórico.

Había algunos temas presentes en la agenda política y periodística de esos albores democráticos que tienen una directa conexión con el hoy: poner en los tribunales a todos los protagonistas del genocidio; impulsar una nueva industria nacional; denunciar la violencia en el fútbol y el rol cómplice de la dirigencia de los clubes; discutir el rol de los medios y la necesidad de derogar la ley perteneciente a la dictadura (de hecho, Alfonsín en su plataforma electoral lo había propugnado).

En ese año 83 la palabra inundación tras la caída y desguace del Puente Colgante, comenzaba a fundirse con la palabra corrupción. Treinta años pasaron de aquella apuesta al reinicio pleno de los derechos y obligaciones que emanan de la Constitución.

De cara a esos paradigmas, está claro que hay notorias asignaturas pendientes.

Pero se avanzó mucho. Muchísimo. La democracia no se trata sólo de un procedimiento formal para votar y elegir candidatos. Democracia es una concepción política y filosófica que debe propender a que cada uno de los habitantes pueda ver satisfechas sus necesidades básicas de comer, acceder a la salud y la educación, a ejercer el derecho de trabajar y proyectarse en un futuro inclusivo y solidario. Hay mucho pendiente aún. Lo apasionante de este sistema, con sus luminosos y angustiantes relieves, es que esas deudas sólo pueden saldarse con más democracia.