Unión arrancó otra semana inhibido en FIFA, en una situación que no solo tiene de mal humor al DT Cristian González, sino también a los hinchas.
Martes 23 de Julio de 2024
Unión arrancó a paso firme la reanudación del Torneo de la Liga Profesional, ya que empató ante Estudiantes en La Plata, un escenario donde muy pocos se pueden llevar puntos, para mantenerse como líder junto a Huracán. Es que Talleres, que también llegó a la sexta fecha como líder, perdió por goleada en su visita a Vélez.
LEER MÁS: Unión, con el cero como gran aliado de su campaña
Pero el dato saliente lo dio Cristian González, quien puso en el tapete una polémica que se fue agigantando con el correr de las semanas, y que según las propias palabras del DT de Unión es contraproducente a la hora de salir al mercado de pases.
Un realidad económica que no se ajusta con el mercado
Aquí lo paradójico es que Unión vendió por más de 20 millones de dólares en los últimos años, y tiene una deuda con Gustavo Munúa, de vieja data, que apenas supera los 200 mil dólares. Si bien se trabaja para desactivar la inhibición en FIFA, lo concreto es que en el informe semanal volvió a aparecer entre los equipos con restricciones del fútbol argentino.
Esto no es algo nuevo, y ocurrió tanto en los malos momentos, donde Unión se debatía entre la Primera División y el Ascenso, y ahora, que está firme en la punta del Torneo de la Liga Profesional, afirmado en zona de Copa Sudamericana, y a solo un punto de la fase de Copa Libertadores.
Fue entonces que Cristian González no se las aguantó, y tras la zagacidad periodística a la que fue expuesto en la zona de conferencia de prensa del estadio de Estudiantes se despachó con una dura crítica para la dirigencia, en la persona de Luis Spahn.
Un salto de calidad que sigue brillando por su ausencia
Es que Kily González hasta aquí protagonizó tres mercados de pases. En el primero, Unión llegó con la soga al cuello, ya que estaba muy complicado para mantener la categoría. Y el mercado solo trajo cinco refuerzos, como lo fueron Gonzalo Morales, Nicolás Orsini, Franco Pardo, Nicolás Campisi y Tiago Banega. Recién tuvo certezas de poder utilizarlos en la primera fecha de la Copa de la Liga 2023 minutos antes del choque ante Racing.
Lo propio ocurrió en el arranque de la Copa de la Liga 2024, con un Unión con renovadas expectativas tras haber salvado la categoría. También minutos antes Kily supo que podría utilizar a los hermanos Bruno y Mauro Pittón, Miguel Torrén y Lucas Gamba, mientras que por cuestiones de habilitaciones internacionales no lo pudo hacer con Thiago Cardozo y Adrián Balboa.
Y en este momento, en medio de un arduo y duro mercado de pases, como lo calificó el presidente Spahn que sería, Unión reanudó su participación en el Torneo de la Liga como líder, privilegio que pudo mantener con su empate ante Estudiantes. Lo que también mantuvo fue su inhibición en FIFA y la escacés de caras nuevas.
LEER MÁS: Vera pasó la revisación médica y se acerca a Independiente
Es que hasta aquí las novedades tienen que ver con la venta de dos titulares como Federico Vera y Mauro Luna Diale, y con la llegada de una apuesta como el extremo zurdo José Vanetta. Muy poco para un Unión que pretende ser protagonista y meterse en una copa internacional de cara al 2025.
De esta manera, se demuestra hasta aquí que al salto de calidad lo da el entrenador y los jugadores del actual plantel, al cual se le tuvo que sacar el jugo al máximo para suplir las grandes ausencias con juveniles, como Lautaro Vargas y Simón Rivero. Lo paradójico, es que Unión está atravesando el mejor momento de su historia en cuanto a ingreso de moneda extranjera, pero el salto de calidad sigue sin darse, situación que aplica tanto para cuando estuvo coqueteando peligrosamente con el descenso, como en esta realidad de bonanzas, punta y renovados sueños internacionales.