En Unión nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio

Unión volvió a decepcionar ante un partido clave y quedó eliminado de la Copa Argentina. Una nueva frustración para el equipo rojiblanco

Jueves 18 de Abril de 2024

No es triste la verdad, lo que no tiene es remedio, escribió el poeta Antonio Machado y popularizó en una canción Joan Manuel Serrat. Y esa frase, sin dudas que se puede aplicar al presente de Unión.

Una vez más y ante un desafío deportivo que implica una responsabilidad extra, el equipo defeccionó nuevamente. Venía de cerrar la Copa de la Liga con una victoria ante Tigre y tenía por delante el debut en la Copa Argentina.

Y con el plus de enfrentar a un equipo alternativo de Gimnasia de Mendoza. El Tate llegaba a este partido con el plantel completo y el envión anímico del triunfo obtenido frente al Matador.

Unión sumó un nuevo fracaso

Estaba ante de la chance de meterse en 16avos de la Copa Argentina, una competencia que ganando seis partidos o empatando y pasando por penales, se puede obtener una estrella.

Sin embargo, Unión rifó el partido ante los mendocinos. No tuvo intensidad, salió sin la actitud necesaria para marcar la diferencia entre un equipo y otro. Porque además de perder, lo hizo de manera justificada.

El Tate no estuvo a la altura de las circunstancias y por eso quedó eliminado y fue insultado por los hinchas que llegaron a Junín. Lo que se vio en el campo de juego es muy preocupante de cara a lo que viene.

Unión ya había desperdiciado la chance de meterse en zona de playoffs de la Copa de la Liga. Cuando debía ganar no lo hizo y recién sumó un triunfo cuando había poco en juego.

La sensación es que a Unión le pesa la responsabilidad de afrontar partidos determinantes. A excepción del partido con Tigre en el que aseguró la permanencia, antes y después, cuando tuvo que ganar no lo hizo.

El Tate no dio la talla

Cuando se encontró con la chance de pelear por algo importante, no dio la talla. Lo terminó abrumando la responsabilidad y lo sumió en la mediocridad habitual.

El Kily González se fue sin hablar luego de la eliminación y el que tiró una granada fue el capitán Claudio Corvalán cuando afirmó: "El que tenga ganas de estar en Unión que esté y el que no, que se vaya".

Un mensaje puertas adentro por lo que fue el rendimiento y la actitud del equipo. Voz autorizada la del defensor, pero que no es común en el ambiente futbolístico.

Así está Unión, con los hinchas expresando su bronca, con el técnico que se fue sin dar explicaciones, con el capitán apuntando a sus compañeros y con un nuevo fracaso a la vista. De allí la famosa frase de Machado.